La Fundación Martín Chirino cumple un año de andadura

23/03/2016
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La Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino cumplirá el próximo lunes, 28 de marzo, su primer año de andadura. Situada en el Castillo de la Luz, en el corazón portuario de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria –no sólo la misma ciudad sino también el mismo barrio en el que vio la luz el escultor, hace 91 años-, esta joven institución cultural es ya una realidad arraigada y consolidada en la vida social y cultural de las Islas. Con motivo del aniversario, el acceso a la Exposición Permanente del escultor será gratuito durante toda las semana, del lunes 28 al domingo 3 de abril.

Un total de 18.200 personas han visitado la muestra de Chirino, desde la inauguración hasta el pasado domingo, día 20. La exposición está compuesta por 25 obras de todas y cada una de las etapas de su creación, desde mediados de los años cincuenta a nuestros días. “He querido que la disposición de mi obra entre las paredes del Castillo ofreciera al espectador la naturalidad de que siempre hubiese estado allí”, ha declarado Martín Chirino, a propósito de la armónica conjunción entre el continente y el contenido. “Si el Castillo es un testigo idóneo del tránsito de la cultura aborigen a la española, no hay espacio más idóneo para acoger mi obra, pues en ella he intentado, desde siempre, capturar la esencia de esa transición”, explica el escultor, haciendo balance desde la perspectiva de un proyecto que, aunque incipiente, ya es un referente consolidado.

Actividades

La mayor parte de los diversos seminarios organizados en su primer año de andadura se ajustan al doble objetivo recogido en los estatutos fundacionales: La contextualización del arte y la cultura canaria en los grandes movimientos contemporáneos - “De lo particular a lo universal”-, con especial incidencia en la obra de Martín Chirino, y el diálogo entre las diversas manifestaciones artísticas y culturales.

Entre esas actividades son de destacar: Las conferencias magistrales de inauguración impartidas por el filósofo Francisco Jarauta, bajo los títulos ‘Martín Chirino: el fuego y el viento’ y ‘Detrás de las máscaras de las señoritas de Avignon’, de Picasso; el seminario Arte y Pensamiento en la Universalidad Canaria, impartido por los escritores y profesores de Literatura Nilo Palenzuela (‘Espirales en torno a la naturaleza’), Jorge Rodríguez Padrón (‘Una mirada: tres textos. Lectura de Manuel, Martín y Manolo’) y Eugenio Padorno (‘Poesía y fuego: el metal como poema’), desde la interesante perspectiva de situar el imaginario de Chirino en el legado poético canario; también el seminario ‘El Castillo de la Luz y su entorno’, inaugurado por el escritor y profesor de Literatura Oswaldo Guerra con la ponencia titulada ‘Luz de poesía en la Bahía de las Isletas’, y en el que participaron el cronista oficial de Las Palmas de G.C., Juan José Laforet, que habló sobre la historia del Castillo, y una mesa redonda en la que participaron Simón Pérez Reyes, párroco de la Iglesia de la Luz, Félix Alonso Falcón, portavoz del Foro por la Isleta, y el historiador y concejal del Distrito de La Isleta, Sergio Millares.

Con motivo de la celebración del Día de la Mujer, la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino reunió a una serie de destacadas mujeres periodistas. Rosa María Calaf, Georgina Higueras, Mariola Cubells, Teresa Cárdenes, Lourdes Santana, Paloma Gómez Borrero, María del Carmen Izquierdo y Gemma Parellada, analizaron el papel de la mujer en la sociedad y el entorno de la comunicación en dos mesas redondas, moderadas por la periodista canaria Ángeles Arencibia.

Asimismo, entre los diversos talleres celebrados, es de destacar ‘El arte de pensar el Arte’, conjuntamente organizado por la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino y la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arcángel, y en el que participaron Guillermo García-Alcalde, con varias sesiones dedicadas a ‘Crítica musical’, y el escultor Manuel González que impartió el taller ‘De la idea a la forma: escultura’.

Como ha declarado en varias ocasiones el propio Martín Chirino, presidente de la institución, “concibo mi Fundación como un organismo vivo de difusión artística y cultural; una plataforma integral para la reflexión y el debate”. Por eso, “un capítulo que considero prioritario es el fomento del diálogo entre las diversa manifestaciones artísticas y literarias, a menudo desplazado del imaginario actual por la celeridad del saber y el exceso de especialización”.

El Castillo de La Luz

Denominada secularmente Fortaleza de las Isletas, la sede de esta nueva institución no sólo está ligada a los orígenes biográficos de Chirino, sino también al inicio de la ciudad y de la colonización de las Islas. Se trata de la fortaleza defensiva más antigua de Canarias, cuyo primer torreón fue mandado a construir por el conquistador de Las Palmas, Juan Rejón, en junio 1478, a la par que fundaba su asentamiento en el actual casco histórico, al otro extremo del mismo litoral. Era una señal en un lugar estratégico, en el cuello del istmo en que se estrechan las costas de los dos mares que cruzaban la incipiente villa, y que, apenas unos lustros después, en 1494, serviría al gobernador Alonso Fajardo para la edificación de su estructura primigenia: un recinto cuadrangular de tres plantas de factura medieval, concebido para la defensa militar, y que aún hoy, después de muchos avatares históricos -incluyendo la severa invasión del pirata holandés Van der Does, en 1599-, sigue siendo la visible entraña que acoge la obra de Martín Chirino. Completamente asolada, a varios kilómetros del cogollo urbano, y enterrada en el agua cada vez que subía la marea, la fortaleza se reveló siempre muy deficiente para las tareas de defensa –era, para decirlo con el título una serie emblemática del escultor, “una herramienta poética e inútil”, a ese respecto-, y, desde finales del XVII, devino en un promontorio de piedra meramente simbólico, de gran valor iconográfico, pero sin contenido ni función alguna, hasta que, a mediados del siglo pasado, el Castillo de la Luz fue declarado Bien de Interés Cultural.

Un espacio para el arte

Tras décadas de replanteamientos diversos, a finales del XX se optó por su reconversión en espacio museístico, un proyecto que obtuvo en concurso el matrimonio de arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, especializados en la readaptación de edificios arqueológicos e históricos, al punto de que acaban de ser distinguidos, el pasado mes de febrero, con la medalla Alvar Aalto, en Helsinki, un exclusivo galardón de reconocimiento al conjunto de una trayectoria, destinado a premiar, justamente, "el esfuerzo de comprensión por el contexto y la cultura local". El nuevo espacio artístico fue inaugurado en enero de 2014, en un acto presidido por los aún príncipes don Felipe y doña Letizia.

En la remodelación arquitectónica emprendida por Nieto-Sobejano se han agregado tres materiales originales que, finalmente, consiguen reforzar el valor autónomo de los muros históricos. Son el acero corten, empleado en todas las partes no estructurales, y entre ellas la valla circundante que protege el conjunto a modo de arca; el hormigón blanco, para los nuevos elementos estructurales, siempre bajo el previo criterio de no tocar la piedra originaria, y la caliza blanca, para los suelos interiores y exteriores del Castillo.