La FP deja 10.441 plazas vacías y 12.000 alumnos sin entrar

La oferta y la demanda en la formación profesional (FP) en Canarias están en claro desequilibrio. 10.441 plazas de las 49.140 que se ofrecieron este curso se han quedado sin cubrir en las Islas, mientras que 12.000 solicitantes se quedaron fuera por no acceder al ciclo formativo que querían.

Estas cifras oficiales, facilitadas por la Consejería de Educación del Gobierno canario, ponen de manifiesto el desajuste que existe entre la oferta de títulos y la demanda del alumnado canario en el mapa de la FP en las Islas. Pese a que este curso el número de plazas ofertadas para cursar estos estudios llegó a su máximo histórico, la ocupación descendió con respecto al año académico anterior, pasando de 41.224 estudiantes en el curso 2014-15 a los 38.699 actuales. Es decir, las aulas de FP han perdido 2.525 alumnos y alumnas.

Según los expertos, este descenso en la matriculación puede estar relacionado con la recuperación de la economía. Pero lo cierto es que más de 12.000 solicitantes se quedaron a las puertas de estudiar la titulación que habían demandado. Además, 6.580 estudiantes de FP matriculados lo hace en un ciclo formativo que no eligió como primera opción, sino en la segunda o la tercera.

Mientras que hay miles de alumnos que no consiguen plaza para la titulación que solicitan, hay ciclos que no tienen demanda suficiente para cubrir todas sus plazas. Según los datos de la Consejería de Educación regional, cerca del 90% de las solicitudes se concentran en sólo diez de las 24 familias profesionales que existen en el mapa de la FP canaria. En concreto, los títulos más demandados son los de Administración y Finanzas; Servicios de Restauración; Animación de Actividades Físico y Deportivas; Educación Infantil y Cuidados Auxiliares de Enfermería. El resto presentan una escasa demanda de plazas, como el grado medio de Excavaciones y Sondeos, que sólo cuenta con trece alumnos, o el grado superior de Realización y Planes de Obra, con doce.

Según la consejera canaria de Educación, Soledad Monzón, el desajuste está relacionado con que el alumnado presenta más interés por determinadas especialidades profesionales que por titulaciones que ofrecen más salidas laborales, un aspecto que dificulta hacer efectivo el carácter ligado al empleo y a las posibilidades laborales de estas titulaciones.

Ante este escenario, la apuesta del Ejecutivo canario para transformar el mapa de la FP no sólo pasa por fomentar la modalidad dual, el sistema educativo en el que las empresas forman parte de la formación de los alumnos. El objetivo es equilibrar «la oferta de Educación de FP con la necesidades reales del mercado de trabajo y con la demanda del propio alumnado. En la medida en que se ajusten esos tres ámbitos, podremos tener una oferta ajustada a la realidad», manifestó a este periódico la titular de Educación.

La hoja de ruta para conseguir adaptar la oferta de títulos a las necesidades del tejido productivo canario estará marcada por el proyecto Enlaza, que se presentará este mes en el Consejo General de Formación Profesional, mediante el que se potenciará la figura del orientador laboral en los centros integrados de FP.