Las Palmas de Gran Canaria

La dimisión de Carmelo Padrón deja en el aire los grandes proyectos urbanísticos

30/12/2007
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Justo después de que el Partido Socialista accediera al gobierno municipal, el equipo que iba a liderar Jerónimo Saavedra anunció a bombo y platillo los planes urbanísticos que pretendía para Las Palmas de Gran Canaria, marcados por la reordenación del litoral y sustentados en varios pilares de desarrollo como El Confital, la plataforma marítima del Guiniguada y El Rincón.

Para su planificación y desarrollo contó con el ya ex director de gobierno de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento capitalino, Carmelo Padrón, como figura clave, pero con su marcha deja en el aire importantes y estratégicos planes urbanísticos relacionados con el futuro Plan General de Ordenación, el Estadio Insular, el Plan Parcial Tamaraceite Sur y el crecimiento en altura de núcleos como La Isleta, Arenales y Guanarteme.

En el caso del Plan General, Padrón tenía previsto elaborar un documento final a largo plazo en el que establecería sus líneas básicas sobre el urbanismo para la ciudad, aunque antes dejó el denominado plan de urgencias, con el que pretendía sustituir las deficiencias, que, en su opinión, había dejado el Partido Popular sobre el planeamiento.

El proyecto del Guiniguada también fue uno de los pilares básicos de su actuación, y optó por comenzar la ejecución de la segunda fase desbloqueando el plan de rellenos. Además, hace escasos días anunció el inicio de las negociaciones con el Gobierno de Canarias para conseguir la financiación necesaria.

Para la conversión del Estadio Insular en un gran parque urbano, Padrón sustituyó el estudio detalle realizado por la corporación anterior y diseñó un espacio verde sin locales comerciales, en espera del desbloqueo judicial en el que se encontraba el proyecto. Otra de sus apuestas fuertes fue el frente marítimo, que intentó sacarlo del istmo y ampliarlo a todo el litoral de la ciudad.

Tamaraceite

Pero dos de sus prioridades eran la reordenación de El Rincón y la construcción de viviendas públicas en Tamaraceite Sur, zona a la que consideraba la mejor de la ciudad para promover casas protegidas, y donde tenía planeado edificar hasta un millar.

Para Padrón, El Rincón significaba la gran reserva de ocio de Las Palmas de Gran Canaria, y tenía previsto su reordenación urbanística con nuevos accesos y un futuro hotel, desechando el traslado del recinto ferial hasta este lugar.