Baloncesto-Liga Endesa

La didáctica aplicada a la derrota

14/02/2013

La mejor interpretación de la derrota es desde la didáctica; la asunción de los errores facilita su corrección. Los jugadores del Herbalife Gran Canaria no se han parado a lamentarse más de la cuenta después de la caída en semifinales de la Copa del Rey, pero sí que han querido dar relevancia a los fallos cometidos para extirparlos de su método.

Roberto Guerra sabe de lo que habla. En plena madurez, con su carrera floreciendo en el borde de la treintena tras lesiones y maldiciones, ha sido el primero en no escurrir el bulto. Nunca señaló las críticas como enemigas y, atendiendo a la realidad sobre la pista, asume la Copa como una experiencia más en la formación de un grupo de jugadores que no quiere ponerse límites. «Creo que el haber pasado esa primera ronda de Copa nos ha quitado un pequeño peso de encima histórico que teníamos en el club, sobre todo psicológicamente hablando. Luego, en el caso de entrar en las eliminatorias por el título, va a ser un empujoncito más para creer en nosotros mismos. La derrota contra Valencia nos ayudará para saber cómo no tenemos que empezar los partidos, y a la hora de saber qué no tenemos que hacer. Creo que nos ayudará por un lado, pero por otro lado nos tenemos que olvidar porque es una competición de un fin de semana», comentó.

Guerra sigue coordenadas exigentes pronunciadas días atrás por nombres significativos del grupo como Tomás Bellas y Javier Beirán, autocríticos pero convencidos de que el Herbalife convertirá la derrota en un acicate para extraer su máximo rendimiento en los encuentros venideros de la Liga Endesa: «Ahora hay muy buenos retos para el equipo. Hicimos un muy buen papel en la Copa, sobre todo el primer día. Luego en el segundo día, por unos motivos o por otros, no conseguimos meternos en el partido del todo. Es momento de olvidarnos y de plantearnos el reto de primero meternos en Playoff y segundo hacer lo más arriba posible. Creo que en esta segunda vuelta tenemos un gran número de partidos en casa que creo que podemos sacar. Pienso que debemos aprender del partido en casa contra Manresa en el que no estuvimos del todo sólidos, del todo finos, y en el que nos ganaron merecidamente», subrayo el escolta.

No es el jugador de Marzagán quien reincide en la teoría. Otro de los nombres de mayor calado en la plantilla claretiana es el madrileño Javier Berián, que prefiere hacer balance y quedarse con los argumentos a mejorar para seguir marcando el latido de una temporada histórica. «Hicimos historia, pero queríamos jugar la final. Ante Valencia no pudimos competir porque no fuimos capaces de ser nosotros mismos», indicó el alero madrileño días atrás.

Así se piensa en el vestuario del Granca, donde no avergüenza reconocer que el sábado hubo un mal día. Crecer desde la exigencia es la premisa en un grupo ambicioso.