La ayuda a domicilio obvia las quejas y se otorga a Clece

ETIQUETAS:

La Mesa de Contratación aprobó ayer la adjudicación a Clece del servicio de ayuda a domicilio, una decisión que recaerá en la Junta de Gobierno. El órgano contratante municipal dio por buenas las explicaciones de que las mejoras de la oferta ganadora, Clece, no pueden entenderse como sobredimensionadas, aún cuando superan el nivel de servicio real.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria propuso este jueves a Clece como adjudicataria del servicio de ayuda a domicilio en una sesión de la Mesa de Contratación en la que se obviaron las quejas por supuesta oferta desproporcionada de la empresa ganadora.
Clece presentó la segunda mejor oferta económica (seguido de Asidma), la primera en cuanto a mejoras del servicio y la cuarta en cuanto al plazo de presentación de inicio (superada por Arquisocial, Ralons y Valoriza). Así, el peso del criterio económico en los criterios de adjudicación y la diferencia que marcó respecto a las mejoras en limpieza de choque determinaron que la de Clece fuera escogida como la oferta más beneficiosa para los intereses municipales.
Precisamente estas mejoras fueron las que los técnicos municipales justificaron en un informe que sirvió de base este jueves para ratificar la propuesta de adjudicación a Clece.
Su oferta supera los límites de la prestación real del servicio, al menos en lo conocido hasta ahora. Así, en el criterio de limpieza de choque, el Ayuntamiento podrá exigir 694 actuaciones al mes (4.166,67 horas mensuales). En 2015, se realizaron un total de 65 intervenciones de este tipo con un total de 334,5 horas empleadas en todo el año.
Se trata de una desproporción que los técnicos de Bienestar Social salvan aplicando «tres limpiezas de choque por cada beneficiario», pese a que no se ha aplicado hasta ahora, o bien proponiendo la inclusión como beneficiarios del servicio de ayuda a domicilio a las personas con síndrome de Diógenes. «Actualmente no se están resolviendo con este servicio, sino con otro tipo de prestaciones económicas que ocasionan gastos añadidos al Ayuntamiento», justifican los técnicos municipales.
Los informes abundan que en el criterio de las mejoras «no se aplica el análisis de la desproporcionalidad» en base a la Ley de Contratos del Sector Público y al propio pliego administrativo por el que se ha regido el concurso. El servicio de Contratación considera que la exclusión de la oferta de Clece hubiera supuesto una limitación incomprensible de la competencia. Así lo recoge en su informe de 14 de junio, cuando considera «ejecutables y asumibles» las 100.000 horas de servicio en dos años propuestas por Clece, frente a la media de 29.000 horas de todos los concurrentes.
Además el Ayuntamiento no fijó en su pliego un límite de horas máximas de servicio, con lo que solo fijó la desproporcionalidad al criterio del precio de la prestación.
Este hecho motivó este jueves las críticas del Partido Popular. El concejal Ángel Sabroso lamentó que el servicio vaya a acabar judicializado -como anunció Ralons, la actual adjudicataria- y criticó el hecho de que al final el servicio se entregue por prestaciones que no son necesarias. «¿O acaso es vital que se pueda realizar 15.000 horas de podología al año cuando en 2015 solo se realizaron 713 sesiones?», se preguntó el viceportavoz popular.
En su opinión, el pliego debía haber contado un límite máximo de servicio real, por encima del cual todas las ofertas deberían haber sido puntuadas de igual manera.
El servicio de ayuda a domicilio fue adjudicado a Clece por un importe de 17,21 millones de euros por un periodo de dos años, que puede ampliarse otros dos años más, hasta un total de cuatro años.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  que las mejoras de la oferta ganadora, Clece, no pueden entenderse como sobredimensionadas, aún cuando superan el nivel de servicio real.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria propuso este jueves a Clece como adjudicataria del servicio de ayuda a domicilio en una sesión de la Mesa de Contratación en la que se obviaron las quejas por supuesta oferta desproporcionada de la empresa ganadora.
Clece presentó la segunda mejor oferta económica (seguido de Asidma), la primera en cuanto a mejoras del servicio y la cuarta en cuanto al plazo de presentación de inicio (superada por Arquisocial, Ralons y Valoriza). Así, el peso del criterio económico en los criterios de adjudicación y la diferencia que marcó respecto a las mejoras en limpieza de choque determinaron que la de Clece fuera escogida como la oferta más beneficiosa para los intereses municipales.
Precisamente estas mejoras fueron las que los técnicos municipales justificaron en un informe que sirvió de base este jueves para ratificar la propuesta de adjudicación a Clece.
Su oferta supera los límites de la prestación real del servicio, al menos en lo conocido hasta ahora. Así, en el criterio de limpieza de choque, el Ayuntamiento podrá exigir 694 actuaciones al mes (4.166,67 horas mensuales). En 2015, se realizaron un total de 65 intervenciones de este tipo con un total de 334,5 horas empleadas en todo el año.
Se trata de una desproporción que los técnicos de Bienestar Social salvan aplicando «tres limpiezas de choque por cada beneficiario», pese a que no se ha aplicado hasta ahora, o bien proponiendo la inclusión como beneficiarios del servicio de ayuda a domicilio a las personas con síndrome de Diógenes. «Actualmente no se están resolviendo con este servicio, sino con otro tipo de prestaciones económicas que ocasionan gastos añadidos al Ayuntamiento», justifican los técnicos municipales.
Los informes abundan que en el criterio de las mejoras «no se aplica el análisis de la desproporcionalidad» en base a la Ley de Contratos del Sector Público y al propio pliego administrativo por el que se ha regido el concurso. El servicio de Contratación considera que la exclusión de la oferta de Clece hubiera supuesto una limitación incomprensible de la competencia. Así lo recoge en su informe de 14 de junio, cuando considera «ejecutables y asumibles» las 100.000 horas de servicio en dos años propuestas por Clece, frente a la media de 29.000 horas de todos los concurrentes.
Además el Ayuntamiento no fijó en su pliego un límite de horas máximas de servicio, con lo que solo fijó la desproporcionalidad al criterio del precio de la prestación.
Este hecho motivó este jueves las críticas del Partido Popular. El concejal Ángel Sabroso lamentó que el servicio vaya a acabar judicializado -como anunció Ralons, la actual adjudicataria- y criticó el hecho de que al final el servicio se entregue por prestaciones que no son necesarias. «¿O acaso es vital que se pueda realizar 15.000 horas de podología al año cuando en 2015 solo se realizaron 713 sesiones?», se preguntó el viceportavoz popular.
En su opinión, el pliego debía haber contado un límite máximo de servicio real, por encima del cual todas las ofertas deberían haber sido puntuadas de igual manera.
El servicio de ayuda a domicilio fue adjudicado a Clece por un importe de 17,21 millones de euros por un periodo de dos años, que puede ampliarse otros dos años más, hasta un total de cuatro años.