Entrenamiento para sortear bombas

02/03/2013

750 soldados de la Brigada de Infantería Ligera Canarias XVI se entrenan en el campo de tiro con motivo del despliegue en Afganistán en mayo de la ASPFOR XXXIII. El mayor peligro al que se enfrentan está en las bombas por radiocontrol, aunque los nuevos inhibidores de frecuencias de los vehículos han reducido el riesgo.

Un convoy de Linces y RG-31 sale del campamento base en Garcey por una pista de tierra que primero sube y luego baja hasta el barranco de Fayagua. Los vehículos del personal vip (autoridades políticas, mandos militares, personal de oenegés...) avanzan en el centro de una caravana fuertemente escoltada.

En un punto del camino, el teniente Merino, jefe de la escolta, ordena formar una burbuja de seguridad. El convoy se detiene y se protege la zona de un posible ataque. En las lomas de los alrededores, miembros de tropa con fusiles de precisión ya protegen la zona. En los vehículos militares las ametralladoras están listas para pulverizar cualquier movimiento sospechoso. En este momento crítico el objetivo prioritario es garantizar la última línea de defensa de la autoridad.

Descartado el peligro prosigue la marcha. Otro trecho y se ve un vehículo civil parado con gente dentro y música árabe. Saltan todas las alarmas. «Abandonen el vehículo», ordenan desde un RG-31. Nadie baja. Segunda advertencia, un tiro al aire. Los ocupantes salen brazos arriba. Se ordena al conductor que abra las cinco puertas, el capó y que descargue todo bulto. Nada raro.

La bomba ya podría estar enterrada. Zapadores con detectores limpian el terreno, localizan un artefacto y señalizan con conos para que el equipo de desactivación (ED) sepa dónde pisar. La tensión es máxima, hay vidas en juego. La mayor amenaza está en las bombas por radiocontrol, pese a los inhibidores de frecuencias de los vehículos. El ED descubre un plato de presión (detonador), lo ata con una cuerda, se aleja y tira. Nada pasa. Luego se dispone una carga para neutralizar la hallada bajo tierra. Y explosión. Los terroristas serán entregados al ejército afgano.

Fue uno de los entrenamientos ayer en el campo de tiro de Pájara de la Brigada de Infantería Ligera Canarias XVI, del Mando de Canarias, con motivo del despliegue en Afganistán en mayo de la ASPFOR XXXIII (Afghanistan Spanish Force).

Más seguridad con los 'Husky'. La ASPFOR XXXIII actuará en Qala I Naw (provincia de Baghdis) y en Herat (Herat). Esta misión será más segura que las anteriores, ya que se contará con un tipo de vehículos denominados Husky. Tienen capacidad de detección de bombas gracias un potente radar de penetración terrestre para que los soldados no tengan que bajarse del vehículo con detectores.