El Gobierno dilata la solución al Oasis Maspalomas

Almudena Sánchez
ALMUDENA SÁNCHEZ

Todavía habrá que esperar un «tiempo razonable» para saber cuál es la solución que propone el consejero de Política Territorial del Gobierno autonómico, Domingo Berriel, a la zona del Oasis Maspalomas. Ayer jueves dio cuenta de «cuatro alternativas» de las que hablará con las partes implicadas.

Domingo Berriel dio al traste con las expectativas generadas en torno al conflicto de intereses que perviven en la zona del Oasis Maspalomas.

Según el portavoz del Gobierno canario, Martín Marrero, el consejero responsable en Política Territorial informó al consejo sobre la existencia de «cuatro» posibles soluciones en cuyo contenido no entró.

Berriel comienza ahora una ronda de conversaciones con los «propietarios de los derechos urbanísticos adquiridos» -el grupo hotelero Riu, la empresa Lopesan y el Centro Comercial Oasis- para intentar llegar a un acuerdo y zanjar definitivamente el problema. «Cuando acabe, volverá a informar al consejo de gobierno y entonces, se conocerán los resultados», precisó Marrero.

Sin embargo, el proceso se llevará a cabo sin presión. Al consejero no se le ha marcado ni el ritmo, ni un límite de tiempo, aunque el portavoz habló de un «plazo razonable».

A falta de mayor concreción, Martín Marrero salió al paso recordando las premisas que fijó el Gobierno cuando se hizo cargo de este asunto.

Las «diferentes y numerosas alternativas» están condicionadas a dar la «máxima protección del palmeral, la conexión de éste con el litoral, garantizar las cuencas visuales, potenciar el faro de Maspalomas y sobre todo, evitar las indemnizaciones que con la opción del Cabildo de Gran Canaria a buen seguro que se hubieran producido», añadió el portavoz.

No obstante, el representante gubernamental admitió que entre las opciones se incluye un «análisis del impacto medioambiental que excede lo previsto ya que se extiende a la charca, las dunas y las playas».

Asimismo, Marrero indicó como una «posibilidad» que Riu pueda quedarse en la zona, a pesar de que también se especula con su reubicación.