El fin de los tópicos

Frecuencia Modulada. "Las urnas dijeron ayer bien claro que quieren una nueva etapa de mayor diálogo"

Rafael Álvarez Gil
RAFAEL ÁLVAREZ GIL

Los tópicos son sólo eso, palabrería lista para que la tozuda realidad acabe con ellos sin piedad. Hay frases que se dicen, se repiten machaconamente y se convierten en latiguillos que todos usamos casi sin pensar. "La campaña electoral, no vale para nada: sólo mueve el 1% del voto". Pues menos mal que los ciudadanos no escuchan, sienten y deciden durante esos 15 días porque si les dan una semana más a los analistas de Podemos, Pablo Iglesias va y gana las elecciones generales. Los resultados del 20D evidencian que dos partidos han sabido utilizar la campaña para ganar muchos votos y, en consecuencia, bastantes diputados. Por un lado, Podemos se dio cuenta a tiempo de que su éxito radicaba en volver a su granero natural: la izquierda. El coqueteo con el centro no sentó bien a la formación de Iglesias, pero sus estrategas corrigieron a tiempo el error y se lanzaron sin disimulo a por el voto del PSOE. En el otro vértice del arco ideológico, también el PP aprovechó a la perfección estas dos últimas semanas para amarrar con varios nudos a su electorado tradicional, votos que robó en el segundo ciclo de la campaña a Ciudadanos con el mensaje de que temía un tripartito para echar a Rajoy del poder. Albert Rivera no supo o no pudo contrarrestar ese ataque directo. Lo ha pagado en las urnas con claridad. Es sabido que en política nada está escrito. Otro ejemplo de la muerte de los tópicos: "El sistema electoral español aboca irremediablemente al bipartidismo". Pues ayer ese segundo dicho saltó por los aires en manos de dos fuerzas emergentes que han aprovechado a la perfección el hartazgo casi generalizado de la clase política ¿las casta era no? que no ha entendido el mensaje de las urnas desde la sorpresa de las elecciones europeas. Taparse los oídos suele ser mala solución cuando se vive de la cosa pública.

Por último, los votos de los españoles han mandado un mensaje alto y claro a todas las fuerzas políticas. Tras cuatro años de rodillo con una mayoría absoluta del PP que gobernó sin atender al sentir de la calle, los ciudadanos dijeron ayer bien claro que quieren una nueva etapa de mayor participación parlamentaria en que las decisiones se vuelvan a tomar mediante el diálogo. Los resultados del 20D promueven una etapa de difícil gobernabilidad, es cierto. Pero precisamente es ese complicado panorama de pactos el que obligará a hablar. ¿Acaso no es eso el mejor ejercicio de democracia?