Baloncesto: Herbalife Gran Canaria

El fin a un legado inigualable

Aíto García Reneses abandona el Herbalife después de dos temporadas plagadas de éxitos y momentos memorables. Las dos finales disputadas (ante el Khimki en la Eurocopa y el Real Madrid en la Copa del Rey) supusieron los puntos más álgidos a su etapa como técnico claretiano.

El entrenador más veterano y prestigioso de la Liga Endesa continuará su dilatada trayectoria fuera de la Isla. Reneses aterrizó en Gran Canaria durante la temporada 2014/15 tras la polémica destitución de Pedro Martínez. El preparador madrileño tenía ante así una complicadísima papeleta, puesto que a la afición amarilla no le sentó demasiado bien la salida de Martínez tras haber logrado completar las mejores campañas -hasta ese momento- en la historia del club claretiano. El listón estaba por las nubes, pero si había un entrenador acostumbrado a los grandes retos, ese era Reneses.

Durante el primer año, el equipo se sobrepuso al batacazo inicial de la eliminación de Copa del Rey en los cuartos de final ante el Joventut. Un torneo en el que el equipo amarillo tenía depositadas muchas esperanzas puesto que se celebraba en Gran Canaria. A pesar de este golpe, el conjunto insular realizó una maravillosa Eurocup, llegando hasta su primera final tras un inmaculado recorrido. Y aunque al final tuvo que conformarse con el subcampeonato tras caer ante el poderoso Khimki, los isleños conseguían una gesta nunca antes vista en la casa amarilla. Por su parte, en la liga regular, el Herbalife cumpliría con los objetivos con su octavo puesto, clasificándose así a unos Playoffs donde no podría hacer nada ante el Madrid.

En su segundo año, Reneses conseguiría superarse a sí mismo. Una nueva final llegaría, pero esta vez en la Copa del Rey. El Herbalife se erigiría como la gran sorpresa del torneo y tras eliminar al favorito Valencia en cuartos y al Bilbao en semifinales, le haría sudar lo indecible al Real Madrid, aunque terminaría quedándose a las puertas de un nuevo título. En la Eurocup no repetiría final por solo un punto tras una dramática eliminatoria ante el Galatasaray, muriendo en la orilla y ante su propio público, y en la Liga se quedaría a una victoria de igualar su récord histórico de triunfos. 

El pasado martes dirigió su último encuentro a los mandos de la nave amarilla. Fue ante el Baskonia en el tercer partido de los cuartos de final de los Playoffs de la Liga, en un duelo igualado hasta el último momento, pero en el que al final no hubo sorpresa, y la derrota insular ponía punto y final a la temporada del Granca y a la aventura de Reneses como dirigente claretiano.

Dos campañas que quedarán para el recuerdo de toda la marea amarilla. Una afición que no solo disfrutó de los éxitos deportivos, sino que también lo hizo del buen, elogiado y ofensivo baloncesto de los suyos. Es por todo ello que, aunque ahora se marche, el legado de Aíto perdurará para siempre en el club isleño, y su ciclo, aunque corto, será recordado como uno de los mejores en la historia del Gran Canaria.