Las Palmas de Gran Canaria

El ayuntamiento proyecta un albergue para emergencias

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria está trabajando en la idea de convertir el antiguo colegio Santiago Ramón y Cajal, en El Polvorín, en un albergue para emergencias. Así, cuando se necesite desalojar a familias de sus casas por cualquier circunstancia se les ofrecerá este resguardo en lugar de una pensión o un hotel.

Aunque se había barajado la posibilidad de que el antiguo colegio Santiago Ramón y Cajal se cediese a  los grupos del carnaval, finalmente el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria lo acondicionará como el primer albergue para emergencias de la capital grancanaria.

La idea es que «si hay viviendas que evacuar, las familias vengan aquí, donde además de camas tendrán cocina y servicios sanitarios», según explicó la directora de Seguridad del Consistorio capitalino, Eulalia Guerra de Paz, «la ciudad nunca ha tenido una instalación de este tipo».

Hasta ahora, cuando se ha tenido que evacuar a personas o familias, la respuesta del Ayuntamiento ha sido ofrecer un techo bien en alguna pensión, bien en un hotel o incluso en casas de alquiler cuando el retorno a la vivienda habitual se alarga más de lo previsto inicialmente.

Sin embargo, cuando se ponga en marcha el nuevo albergue de emergencias, la ciudad tendrá a su disposición un lugar en el que acoger de manera urgente a las familias o individuos que se enfrenten a la necesidad urgente de conseguir un alojamiento temporal.

El edificio escogido para el nuevo albergue municipal es el colegio Santiago Ramón y Cajal, que fue cerrado en 2014 tras enviar a los alumnos al José Calvo Sotelo, en Las Rehoyas.

obras. Eulalia Guerra asegura que el edificio se dividirá en tres sectores: el central se destinará a la creación de una escuela de formación en seguridad y emergencias para policías, bomberos y agentes de Protección Civil; el de la izquierda se utilizará como sede de Protección Civil; y el de la derecha se usará como albergue, con capacidad para alojar a medio centenar de personas.

Para ello habrá que hacer «pequeñas obras», dijo la directora de Seguridad.