Diana Navarro: "La zarzuela está en el inconsciente colectivo español"

23/11/2012
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Primero fue la copla, después el flamenco, y ahora la zarzuela. Diana Navarro cierra una trilogía dedicada a la música de raíz popular con "Género chica", el homenaje sinfónico que la cantante dedica a una melodía que pervive "en el inconsciente colectivo español".

"Nosotros lo hemos hecho desde el respeto absoluto", ha confesado la malagueña en una entrevista con Efe ante el lanzamiento de su quinto trabajo discográfico.

Esta vez, la malagueña elige la zarzuela para cerrar una trilogía en la que homenajeó a la copla con "Camino verde" (2008) y al flamenco, en un disco homónimo que le valió una nominación a los Grammy Latinos.

"Género chica" es, según Navarro, la culminación de su relación con el género, que comenzó "demasiado tarde" en 2008, cuando fue invitada a participar en la Feria de San Isidro.

"Me quedé alucinada por su riqueza en letras, melodía y armonía", añade la voz de "Sola".

Precisamente este sencillo, al que la artista califica como su "canción fetiche" y cuyo título luce en el antebrazo tatuado con orgullo, se ha colado entre sus romanzas, acompañadas de un marcado sonido sinfónico.

"Siempre la canto, vaya donde vaya porque ha representado un antes y un después en mi vida", destaca Navarro, para quién el género chico, uno de los símbolos de las zarzuelas, es "la ópera del pueblo".

"La copla, el flamenco y la zarzuela era la manera que tenían antes de expresarse y reivindicar la situación social de ese momento", agrega.

"Género chica" se acompaña ahora de un arreglo "cinematográfico" para ejercer de atractivo y acercar a otros públicos, alejados del prejuicio de convertir a la zarzuela en un estilo antiguo.

Navarro lamenta que se pierda esta cultura, y anima a "redescubrir esas letras de doble intención con tanta picaresca" que tienen su origen en Calderón de la Barca.

En su quinto trabajo, Navarro rescata "La paloma", "La farruca del tran tran" o "La gitana", de las que resalta un lenguaje que se ha perdido, y reivindica las voces jóvenes que las cantan todavía en España con una "calidad impresionante".

"Es un punto y aparte", adelanta Navarro, para quién esta trilogía ha sido "una precuela" y asegura no haberse sentido "tan libre como cantando flamenco".

"Mientras el flamenco es salvaje, la zarzuela es la picaresca, la sensualidad, la sátira y el doble sentido", explica.

Navarro, que se siente muy agradecida por la gente que le sigue y por haberle dejado que siga haciendo lo que le gusta, reconoce que le gustaría ver en los Grammy Latino una mayor atención por la música española, y en especial, por el flamenco.

De la ceremonia salió de vacío, pero ella, respeta y reconoce unos galardones "serios" que dedican su esfuerzo a potenciar la música hispana.

"Dentro de un tiempo me sigo viendo cantando", concluye Navarro, antes de afirmar que todavía "es pronto para desvelar" cuál será su próximo estilo.