Día de fiesta en el Gran Canaria

El Estadio de Gran Canaria vivirá hoy una jornada histórica. A parte de que la Unión Deportiva recibe a un apetecible Celta de Vigo, instaurado en la parte alta de la Primera División, el homenaje a los cinco argentinos de oro hace del partido una cita imperdible.

Más allá de la imposición de la insignia de oro y brillantes a Carnevali, Wolff, Brindisi, Morete y Fernández, hoy hay fútbol en el Estadio de Gran Canaria, pues la UD disputa los dieciseisavos de la Copa del Rey y llega al recinto de Siete Palmas un Celta de Vigo que vive su mejor momento de los últimos años.

Tras la suspensión del partido del pasado sábado ante el Sabadell a consecuencia de la lluvia, la UD volverá a competición oficial esta noche y lo hará en un partido más que especial para el técnico amarillo, pues Paco Herrera fue el encargado de devolver al conjunto vigués a la máxima categoría y guarda un recuerdo idílico de aquella etapa. Además de todas las connotaciones que rodean al encuentro, las cuales lo dotan como un partido distinto, será la ocasión perfecta para que el preparador amarillo pueda dar minutos a los futbolistas que menos oportunidades están teniendo en la competición doméstica.

Aunque Herrera no quiere regalar la participación en la Copa, el aplazamiento del encuentro del pasado fin de semana comprime el calendario amarillo en demasía y sabe que va a necesitar hacer rotaciones pues su equipo tendrá que enfrentarse a tres partidos seguidos en una semana prácticamente.

El rival, que llega a la Isla tras caer derrotado en casa con el Eibar, pero acechando los puestos que dan el privilegio de jugar en Europa, también hará cambios y Berrizzo dará minutos a los jugadores cuya presencia ha sido minúscula en este primer tramo de competición.

La Unión Deportiva homenajea a sus argentinos de oro con la insignia de oro y brillantes, pero también quiere regalarle a estos ilustres y a su afición una victoria de prestigio ante un rival que sin terminar de ser un grande de Primera, tiene cartel. Hoy es uno de esos días en los que uno no puede faltar.