Carbonell y Mengual, preparadas para luchar por las medallas en Río

EFE

Las nadadoras catalanas de sincronizada Ona Carbonell y Gemma Mengual afrontan los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro con ambición y convencidas de que sus dos coreografías, para la competición de dúo, tienen una dificultad técnica y artística que les permitirá luchar por las medallas. A cinco días de emprender el viaje hacia Brasil, el dúo de la sincronizada española ha dado hoy en Sabadell (Barcelona) una pequeña muestra del ejercicio libre con un toque muy flamenco que presentarán en la cita olímpica, donde confían en sus posibilidades después de las mejoras técnicas y artísticas que han trabajado en los últimos meses. "Desde el preolímpico hasta hoy hemos podido analizar a nuestros competidoras (China, Rusia, Ucrania y Japón) y hemos añadido muchísima más dificultad al dúo. En el Abierto de Estados Unidos nos dieron una puntuación de dificultad muy alta y la impresión artística fue muy buena en el dúo libre", ha destacado Carbonell. Sólo falta pulir algunos detalles referentes a la "sincronización y ejecución" de los ejercicios, aunque apuntan que las sensaciones son buenas después de que en EEUU muchos de los jueces admitieran, según Carbonell, que el nivel de dificultad era de diez. El único inconveniente: el desgaste que provoca realizar unas rutinas que, para Mengual, demuestran que han preparado "algo diferente" a los cánones que imperan en el panorama actual de la natación sincronizada. "No hemos dejado de hacer lo que está de moda ahora, que es el estilo ruso, pero hemos dado algo diferente, que es intentar bailar en el agua, generar sensaciones y emociones a la gente", ha precisado Mengual. Ona, Plata en dúo y Bronce en equipo en 2012, y Gemma, de 39 años y con dos medallas de Plata en Pekín 2008, afrontarán en Río su primera gran competición como dúo, después de haber logrado metales junto a Andrea Fuentes. Preguntada por su regreso inesperado a la competición, Mengual ha asegurado que no se arrepiente de la decisión y ha subrayado que "está súper feliz" por haber vivido un "año buenísimo bien acompañada" junto a su compañera. En este sentido, Carbonell ha enfatizado que afrontan el "reto con muchísima ilusión", después de admitir que, tras los Juegos Olímpicos de Londres, han sucedido "muchas adversidades tanto dentro como fuera del agua". La última de ellas, la ausencia en los Juegos Olímpicos del combinado español en los ejercicios por equipos, una decepción de la que Ona prefiere pasar página. "Fue muy duro y muy triste, pero te das cuenta que lamentarse no sirve de nada", ha añadido. El dúo español tiene previsto viajar a Brasil desde Madrid el próximo martes y afrontar los últimos diez días de preparación en Río de Janeiro, donde la lucha por conseguir su "sueño" tendrá lugar entre el 14 y 16 de agosto. En lo puramente extradeportivo, no les preocupan las noticias que llegan desde Brasil sobre el estado de algunas infraestructuras de la Villa Olímpica. "Lo que queremos es tirarnos al agua y competir. Si las instalaciones estuvieran mejor, sería genial, pero hemos vivido circunstancias peores. Los malos se quejan y los mejores se adaptan", ha aseverado Ona. Por último, las nadadoras catalanas han explicado que tomarán las medidas recomendadas para exponerse lo mínimo a las picadas de los mosquitos que transmiten la infección del virus Zika. Entre estas medidas, destaca la ingesta de un compuesto de vitamina B que realiza las funciones de repelente, según han desvelado ambas. "Hay que estar tranquilas porque los mosquitos siempre me pican a mí", ha bromeado Carbonell, quien ha explicado que lo mejor, en este caso, es "hacer caso a lo que dicen las autoridades sanitarias".