Esperanza Aguirre: "La reforma laboral acaba con el marco franquista"

13/02/2012

 La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha expresado este lunes  su apoyo y el de esta formación a la reforma laboral del Gobierno, porque "se ha hecho pensando en los parados" y porque acaba "con el marco franquista que ha convertido a España en campeona mundial" del desempleo.

Aguirre ha hecho estas declaraciones en rueda de prensa tras el Comité de Dirección del PP de Madrid que ha analizado la reforma laboral del Gobierno, a la que han dado su apoyo unánime porque, según ha dicho, significa "un gran paso hacia delante para favorecer la contratación".

"Esta reforma acaba con el marco franquista que ha convertido a España en campeona mundial del paro", ha indicado la presidenta, para quien se trata de unas medidas "muy estudiadas, que tendrán consecuencias muy positivas".

"A mí no me importa tanto el coste del despido porque no creo que esté ahí la clave" del paro, ha confesado Aguirre y ha añadido que con despidos "muy costosos hay 5,5 millones de parados en España" por lo que, en su opinión, lo que va a hacer esta reforma es facilitar la contratación y evitar que haya empresas "anquilosadas".

En cuanto a las reticencias que han mostrado los sindicatos respecto a las reformas, Aguirre no se ha mostrado sorprendida porque ha dicho que las políticas sindicales son desde hace tiempo "anticuadas, reaccionarias y antisociales", y les ha reprochado que cuando el paro crecía estuvieran callados y ahora "cuando se pone remedio amenacen con una huelga general".

"Esperemos que (los sindicatos) no traten de ganar en la calle lo que no han ganado en las urnas", ha indicado la presidenta, y ha insistido en que la reforma "responde a lo que España necesita" y que se ha hecho "pensando en resolver el escándalo de las cifras" del desempleo a nivel general y sobre todo el paro juvenil.

Ha asegurado que el marco laboral que tenía España y que sigue teniendo hasta la aprobación del decreto-ley del Gobierno era "franquista y anticuado", y que los sindicatos se mantenían "agarrados a él como si fuera un clavo ardiendo".

Aguirre ha aprovechado para denunciar los recientes ataques que, a raíz de la publicación de la reforma laboral, han sufrido las sedes del PP en los municipios de Pinto y Fuenlabrada y en el distrito de Moratalaz, y los ha calificado de "hechos antidemocráticos muy lamentables y muy graves".