Sorbete de sandía / C7

Receta de la semana

Sorbete de sandía

No te pierdas esta refrescante receta. Nada más sano para combatir las altas temperaturas de verano

Vanesa Delgado
VANESA DELGADO Las Palmas de Gran Canaria

No cabe duda que la sandía es la fruta reina del verano y este trono no solo se debe a su poder refrescante ni a su atractivo e intenso color rojo. La sandía es reina porque nos aporta una dosis más que considerable de vitaminas, apenas aporta calorías porque en el 92% está compuesta de agua y porque su dulzor la convierte en el mejor postre del verano.

En cuanto a las vitaminas, l a sandía contiene vitamina A, C, K y D, lo que la convierte en el complemento ideal para salud de nuestra boca. La vitamina A promueve la producción de saliva y esto nos ayuda a prevenir la presencia de caries, la D fortalece nuestros dientes y cuida el aspecto del esmalte, y las vitaminas C y K protegen la salud de nuestras encías.

Además, añadiremos zumo de limón, con lo que incrementaremos la vitamina C y el almíbar que le dará consistencia a nuestro sorbete, lo elaboraremos con stevia, un edulcorante que, al contrario que el azúcar, no favorece la aparición de caries.

Comer sandía, así tal cual, es un auténtico manjar pero aquí les dejamos la receta para convertirla en un irresistible sorbete, con el que llenarás de intensas sonrisas, tus mesas de verano.

Ingredientes que necesitas para hacer este refrescante sorbete

  • 800 gr. de sandía

  • El zumo de un limón

  • 100 ml. de agua

  • 60 gr. de Stevia (4 sobre y medio aprox.)

Cómo hacer un refrescante sorbete de sandía

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    Comenzaremos elaborando una especia almíbar que será el encargado de dar consistencia a nuestro sorbete. Para ello, calentaremos en un cazo, preferiblemente de acero inoxidable, el agua con la stevia. Comenzaremos calentando a fuego medio bajo y sin remover, esperaremos a que llegue a ebullición y bajaremos la potencia del calor a baja. Así lo mantendremos durante 10 minutos más.

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    Debemos conseguir una consistencia parecida a un jarabe. No debemos remover en ningún momento del proceso.

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    Una vez conseguida la textura jarabe, dejaremos enfriar hasta el momento de utilizarlo. Tengan en cuenta que una vez se enfríe el almíbar, se espesa un poco más.

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    Mientras se enfría el almíbar, iremos pelando la sandía y retirándole todas las pipas que pueda contener.

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    Una vez limpia, la cortaremos en pedazos algo toscos y la trituraremos junto con el zumo de limón, en una batidora.

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    Un vez frío el almíbar, iremos vertiéndolo al triturado de sandía y volveremos a batir, durante 2 minutos más. El resultado será una especie de puré fino.

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    Vertemos el contenido en un recipiente, preferiblemente de cristal y apto para congelar, durante al menos, 6 horas.

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    Para conseguir la consistencia de sorbete sin que se nos cristalice y se convierta en un bloque de hielo, cada hora, deberemos de saca el recipiente del congelador y, con ayuda de una cuchara, mezclaremos y removeremos bien el contenido, taparemos y volveremos a congelar, durante una hora y así, durante las seis horas que dura el proceso para obtener un sorbete irresistible.

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    Podemos servirlo en bola, tipo helado o en copa alta y con ayuda de un punzón, romperemos el hielo y nos beberemos el sorbete.

Pasos receta sorbete de sandía / C7

« La sonrisa en tu plato« es una iniciativa de la  Fundación Canaria Dental para promover la salud bucodental en nuestra provincia, desarrollada en colaboración con el  Colegio de Dentistas de Las Palmas y Canarias7.

Recuerda que, durante todo el año y, especialmente en verano, es importante mantener una dieta saludable y nutritiva, aprovechando las propiedades de los alimentos de temporada, entre ellos, verduras y frutas ricas en agua, como el melón y la sandía, que contienen más del 90% de agua; o en  vitamina C, como pimientos rojos, perejil, brócoli, kiwi, naranja, uva, fresas, albahaca, caqui o papaya; ácidos grasos omega-3, presentes en pescados azules y en aceites de pescados, mariscos, semillas y hojas verdes, ayudan a prevenir la aparición de caries y la inflamación gingival; los lácteos, ricos en calcio, aumentan la resistencia del esmalte dental ante las agresiones externas, y alimentos ricos en fósforo, que son clave para la formación ósea y dental, entre ellos, las legumbres, los huevos y otros productos de origen animal.