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Organizadores, participantes y patrocinadores en la jornada futuro en Español en Peñafiel (Valladolid): Ángel de las Heras, Víctor Alonso, Carlos Moro, Chelo Miñana, Roberto Díez, Pablo Martín, Conrado Íscar, Almudena Alberca, Carlos Martínez Bujanda, Álvaro Palacios, Agustín Santolaya, Pablo Álvarez, José Antonio Clavijo y Marcos Eguren. G. Villamil
«Los grandes vinos no entienden de tendencias»

«Los grandes vinos no entienden de tendencias»

Bodegueros de La Rioja y Castilla y León sientan cátedra en el Museo Provincial del Vino de Valladolid

A. Ojosnegros

Valladolid

Martes, 15 de septiembre 2020, 18:58

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«En los grandes vinos no hay tendencias». La sentencia es del enólogo Álvaro Palacios, pero bien podría suscribirla cualquiera de los otros cinco colegas que este miércoles compartieron experiencias y vivencias en Peñafiel, dentro de la jornada Futuro en Español, organizada por 'El Norte de Castilla, con el patrocinio de la Diputación de Valladolid y de Alimentos Valladolid y la colaboración de Ramondin (RMD Group).

Ponentes con hondas raíces familiares en el mundo del vino, con proyectos vitivinícolas en las denominaciones de La Rioja, Ribera del Duero, Rueda, Bierzo y Toro, y que también comparten un viaje que se podría definir de ida y vuelta, de vasos comunicantes. Unos porque de la Rioja han desembarcado en suelo castellano y leonés, y otros porque desde este suelo han realizado el camino en sentido inverso ampliando horizontes vitivinícolas. Con Álvaro Palacios, de Bodegas Palacios Remondo (DOCa Rioja) y Descendientes de J. Palacios (DO Bierzo), compartieron foro Marcos Eguren, de Bodegas Sierra Cantabria, Viñedos Sierra Cantabria, Señorío de San Vicente y Viñedos de Páganos (DOCa Rioja) y Teso la Monja (DO Toro); Pablo Álvarez, de Bodegas Rothschild-Vega Sicilia (DOCa Rioja), Vega Sicilia y Alión (DO Ribera), Pintia (Toro), Tokaj-Oremus (Hungría); Carlos Martínez Bujanda, de Bodegas Finca Valpiedra y Viña Bujanda (DOCa Rioja) y Finca Montepedroso (DO Rueda); Carlos Moro, de Bodegas Carlos Moro (DOCa Rioja), Matarromera, Renacimiento, Emina Ribera (DO Ribera del Duero), Emina Rueda (DO Rueda), Valdelosfrailes (DO Cigales) y Cyan (DO Toro); y Agustín Santolaya, de Bodegas Roda (DOCa Rioja) y Bodegas La Horra (DO Ribera).

La frase de Palacios sintetiza el intercambio de experiencias, de conocimientos, de sentimientos, de pasión, pero sintetiza una filosofía que puede variar en matices, pero que confluye en algo que les es común: la excelencia. Alcanzar lo sublime reflejando en sus vinos la singularidad de cada zona, con lo que esto implica: tipos de suelo, clima, paisaje y paisanaje. Sí, paisanaje, porque, como se destacó, el asesoramiento de viticultores de las nuevas zonas a las que han llegado ha sido de un valor inestimable para fermentar la filosofía de sus proyectos, muy trabajados y testados antes de ponerlos en marcha. Carlos Moro explicó que en Rioja estudiaron «hasta cincuenta proyectos distintos» antes de decantarse por uno.

En el caso de Martínez Bujanda se decantaron por Rueda «porque no teníamos un blanco que nos gustase; y entonces encontramos una maravillosa finca de Rueda; nos enamoramos. Buscábamos la especificidad para elaborar también blancos de guarda, con complejidad y gran poder de envejecimiento». A Palacios le atrajo de El Bierzo «la calidad de sus vinos. El arraigo cultural de El Bierzo con una potente arteria como es el Camino de Santiago», sirga histórica de viña y vinos. El Bierzo, dice, cuenta «con una historia vinícola sin precedentes», considerándola como «uno de los grandes diamantes en bruto de España». En el caso de Eguren, la elección de Toro se debió «a nuestra esencia, que es el viñedo, considerando a su vez que el vino de Toro no es ni rústico, ni rudo»; en algunos casos, anotó, puede estar «o mal tratado o mal trabajado o mal hecho», pero «son vinos espectaculares.

En sentido inverso

Sobre la elección de Ribera del Duero, Agustín Santolaya explicó que tras «trabajar mucho la tempranillo buscando el perfil de Roda (su vino de Rioja)», decidieron «diversificar sobre la variedad en la que creemos, que conocemos», y a la que define como «de dimensión mundial». En definitiva: «Nos gustó mucho el perfil de la Ribera para lo que buscábamos».

En sentido inverso, de Ribera a Rioja, Pablo Álvarez señaló que «teníamos pensado ir a Rioja», tomando la decisión final cuando «desde Rothschild se dirigieron a nosotros». Sobre la DOCa Álvarez reflejó que se trata de «una gran zona», a la vez que «un reto importante, porque Rioja no es Ribera».

Carlos Moro, natural de Valbuena de Duero, tras emprender y poner en marcha un importante grupo bodeguero con la apertura de elaboradoras en distintos territorios enológicos, partiendo de su tierra natal (Ribera del Duero), apostó también por Rioja «porque es una zona apasionante, una zona donde hay posibilidad de sacar vinos excelentes, maravillosos».

Asimismo, otros temas que ocupan y preocupan al sector fueron diseccionados por los bodegueros, como el de la exportación. Asignatura pendiente, fue la conclusión. «Hay que viajar más», es lo que dice siempre Pablo Álvarez y comparten sus colegas, como apuntaló Martínez Bujanda: «Mi padre me dijo que tenía que salir fuera» a vender, y sin saber casi inglés «empecé a viajar, y ahora el 80% de nuestra producción la dedicamos a exportación. Hay que estar cerca y cuidar al cliente continuamente», sentenció Santolaya.

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