Donald Trump.

Trump estafa a sus fieles donantes

Recauda 170 millones de dólares para batallar contra «el fraude», pero en buena parte servirán para saldar deudas de campaña o financiar su candidatura en 2024

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

Hace casi un mes que pasaron las elecciones, pero Donald Trump está recaudando más dinero que nunca: 170 millones de dólares en apenas tres semanas, por encima de todo el segundo trimestre del año e incluso más del doble que en septiembre, su mejor mes, con 81 millones de dólares. Y es que las acusaciones de fraude venden.

«Te necesito más que nunca», suplicaba en uno de los emails masivos en los que instaba a sus seguidores a sacar la tarjeta de crédito. La página de 'Make America Great Again' se ha transformado en el Fondo Oficial de Defensa de las Elecciones, todo el mundo sabe lo que cuesta pagar un abogado. «¡Tenemos que defender la integridad de nuestras elecciones!», arenga. Y de camino, esa donación puede repetirse automáticamente todos los meses. Basta con no darse cuenta de que la casilla de donación recurrente viene marcada por defecto. «Ayúdanos a salvar a Estados Unidos de los demócratas, no podemos dejar que la izquierda radical nos robe las elecciones».

Y así es como las demandas siguen apareciendo en los tribunales, aunque no tengan expectativas de ganarse. El propio fiscal general, William Barr, uno de los más leales en el Gobierno, admitió este martes en una entrevista que, «hasta la fecha», no ha visto evidencia alguna de un fraude capaz de alterar los resultados. Eso impidió que su campaña presentase otra demanda para impugnar los resultados de Wisconsin, ya certificados.

DINERAL EN DEMANDAS:

  • 3 millones de dólares le ha costado financiar el recuento parcial de Wisconsin, con el que ha logrado aumentar la ventaja neta de su rival en 87 votos.

Al magnate que presume de hacer los mejores negocios del mundo en su libro 'El Arte del Trato' le ha costado tres millones de dólares financiar el recuento parcial de Wisconsin, con el que ha logrado aumentar la ventaja neta de su rival en 87 votos. Según otro de sus tuits, etiquetado para alertar sobre la falsedad que alberga, «el recuento de Wisconsin no era para encontrar errores, sino para detectar a la gente que ha votado ilegalmente», de los que asegura haber encontrado muchos. «¡Estad pendientes!», pedía.

De lo que no están tan alerta sus seguidores es de la letra pequeña en las donaciones que hacen. Son esas páginas interminables que se abren sin que nadie tenga paciencia para leerlas, en las que el presidente se reserva el derecho de utilizar los fondos para un sinfín de cosas, como pagar sus deudas de campaña o financiar su intento de recuperar la Casa Blanca en 2024. De hecho, el 75% de cada contribución individual se destina a un comité de acción política establecido hace dos semanas bajo el nombre de «Salvar América» para explorar esa posibilidad. El otro 25% va al Comité del Partido Republicano, que calla ante las acusaciones de Trump.

Reclamar su devolución

Según la elaborada estrategia legal escrutada por 'The New York Times', un donante tendría que dar al menos 5.000 dólares antes de que sirvan para financiar el recuento. Una estafa en toda regla que han repetido las plataformas satélites de la campaña de Trump a lo largo y ancho del país. Una vez entendido cuál era el verdadero 'fraude', el inversor Fred Eshelman, ejecutivo de la industria farmacéutica, ha ido personalmente a los tribunales pero no para disputar el resultado del 3 de noviembre, sino para reclamar los 2,5 millones de dólares que donó a la plataforma texana True the Vote, que pedía 7,3 millones para verificar las votaciones.

Arizona y Wisconsin hacen oficial el triunfo electoral de Joe Biden

  • * Los Estados de Arizona y Wisconsin certificaron este martes oficialmente la victoria de Joe Biden en las elecciones del 3 de noviembre. Arizona pasa de este modo al campo demócrata por primera vez en casi 25 años y Wisconsin también gira, tras haber apoyado a Trump en 2016. Pero estas certificaciones no necesariamente significan el fin de los recursos de los republicanos ante los tribunales.

No es probable que esto cambie la imagen que tienen de Trump los 74 millones de personas que le han votado. El historial del magnate ya era conocido antes de saltar a la arena política y aumentó con la estafa de las donaciones recibidas en Iowa para veteranos militares, la Fundación Trump con la que pagaba por sus propios retratos, o la falsa Universidad Trump, que cerró tras soltar 25 millones de dólares a los demandantes. Tampoco es probable que Trump desaparezca de la escena. Es demasiado lucrativa y el negocio prospera, porque cada día sus acusaciones llegan más lejos.

Sus bazas. La expresidenta de la Reserva Federal Janet Yellen será secretaria del Tesoro. Arriba, Neera Tanden, directora de Presupuestos, y Cecilia Rouse, al frente del Consejo de Asesores Económicos. / afp

El equipo económico de Biden promete centrarse en los más afectados por la crisis

Han cambiado las tornas. Joe Biden no será el presidente de las grandes empresas, beneficiadas con Trump de uno de los mayores recortes de impuestos en la historia del país. La crisis del coronavirus ha sido, como casi todas las crisis, una oportunidad para los más pudientes. «Por ejemplo, las casas de lujo han aumentado un 40% desde el año pasado, mientras que los de abajo intentan pagar las facturas y poner comida en la mesa», destacó este martes el presidente electo al presentar a su equipo económico.

Tiene razón. La semana pasada, una de cada seis familias en régimen de alquiler no había podido hacer frente aún a la renta de octubre. Sin embargo, eso no aclara cómo resolverá las desigualdades. EE UU oscila como un péndulo entre los gobiernos conservadores a lo Reagan, que creen que la riqueza se derramará hacia la base en forma de buenos puestos de trabajo, y los demócratas del estado social, que compran votos con programas de beneficencia y la creación de guetos.

«Sé que los tiempos son duros, pero aguantad, que viene ayuda», garantizó Biden. Habla del paquete económico que se negocia en el Congreso, y será solo el principio, asegura. Con la expresidenta de la reserva Federal Janet Yellen al frente de las negociaciones como secretaria del Tesoro, se espera que la estudiosa del New Deal de Roosevelt y la Gran Depresión no pierda la oportunidad de «abordar cambios estructurales», como prometió: «Reconstruir la infraestructura, crear mejores empleos, invertir en nuestra fuerza laboral, avanzar en la igualdad racial y asegurar que la recuperación económica incluya a todo el mundo».

Wall Street aprobaba su nombramiento con la euforia de los mercados. Menos satisfechos estaban los republicanos del Congreso con el nombramiento de Neera Tanden como directora de la Oficina de Gestión de Presupuestos (OMB) , que ha tenido que borrar un millar de tuits para ocultar el desprecio que siente por algunos de los legisladores con los que tendrá que trabajar. La presidenta de la organización Center for American Progress, de origen indio, ignoró este martes esas críticas y se puso como ejemplo del resultado que dan los programas sociales y las decisiones presupuestarias que permitieron a su familia salir adelante.

La afroamericana Cecilia Rouse, que presidirá el Consejo de Asesores Económicos, era otro ejemplo del triunfo de la discriminación positiva y los programas sociales. Entre los miembros del Consejo, Jared Bernstein, herencia del gobierno de Obama, insistirá en aprender del New Deal y Heather Boushey, en la paz que vendrá de una sociedad más igualitaria.