Mike Pence. /Afp

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Mike Pence, el soldado del presidente

Leal a Trump y figura muy influyente en la sombra de la Administración, el vicepresidente se convirtió al conservadurismo con Reagan

CAROLINE CONEJERO

El vicepresidente Mike Pence, un político bastante más predecible que Harris, y en las antípodas ideológicas, soldado leal del presidente Trump, se ha convertido en una de las figuras más influyentes de su Administración al margen de la atención pública.

Profundamente religioso, y admirador durante su juventud del presidente John F. Kennedy, el exgobernador del Estado de Indiana se convirtió al conservadurismo con Ronald Reagan, y se describe a sí mismo como «cristiano, conservador y republicano, en ese orden». Ultraconservador y partidario del movimiento del Tea Party, durante su mandato como gobernador de Indiana, Pence promulgó algunas de las leyes contra el aborto más estrictas del país.

De ascendencia católica irlandesa, Michael Richard Pence (61 años) nació en Columbus (Indiana), uno de los seis hijos de un veterano del Ejército que operaba estaciones de servicio, y se graduó en Historia y Derecho en la Universidad de Indiana. Tras sus primeros años como voluntario para el Partido Demócrata, Pence se volvió aun más religioso en la facultad y descubrió a Reagan en los ochenta.

A mediados de los noventa, y tras perder dos candidaturas al Congreso, Pence dio el salto al circuito de programas de radio conservadores con su propio espacio de entrevistas, 'El Show de Mike Pence'. Con un tono mucho menos incendiario que el de la mayoría de las personalidades del universo conservador de radio, Pence se definió a sí mismo como el «Rush Limbaugh en descafeinado» y pronto, el tono moderado y la inclusión de puntos de vista opuestos le granjearon buenas críticas y fue sindicado en 1994. Al siguiente año Pence pasó a la televisión como presentador de espacios matutinos, antes de terminar ambos programas en 1999.

En 2000, Pence regresó a la política activa, ganando finalmente la elección al Congreso, donde pronto ascendió al poderoso puesto de presidente de la Conferencia Republicana, antes de ser elegido gobernador de Indiana en 2012. Pence demostró rápidamente que no tenía miedo de contraponerse a las líneas del partido, como cuando en 2001 se opuso a la política educativa del presidente George Bush, así como a la expansión de medicamentos de Medicare el año siguiente. A pesar de irritar a los líderes del partido, su independencia del ''establishment' republicano le valió la reputación de hombre de convicciones sólidas que le ayudó a ascender en el liderazgo republicano y ser reelegido cinco veces.

Pence, un conservador fiscal acérrimo, insistió en recortar el presupuesto federal antes de respaldar la financiación de los esfuerzos de ayuda por el huracán 'Katrina' en 2005, y estuvo entre los principales opositores del rescate económico federal en 2008. El vicepresidente, que raramente llama la atención, ha sido objeto de controversia pública por sus opiniones sociales, y en particular, por apoyar un plan para cerrar el Gobierno con tal de desfinanciar la conocida organización nacional de planificación familiar Planned Parenthood en 2011. Más recientemente, fue abucheado en un teatro de Broadway en Nueva York cuando fue reconocido entre la audiencia del show «Hamilton».

Favorito entre los conservadores sociales, su historial en contra del aborto y pro-derechos religiosos le valió ser escogido para vicepresidente por Donald Trump como compañero del ticket republicano en las presidenciales de 2016. Pence selló el apoyo de los conservadores religiosos y atrajo parte del voto evangélico que llevó a la victoria a Trump.

Es un bloque de votantes que sigue siendo una parte clave de la base de presidente y de sus esfuerzos de reelección. En 2020, Trump asistió al mitin 'March for Life' convirtiéndose en el primer presidente en funciones en hacerlo.

Durante los últimos cuatro años, el vicepresidenteha sido un hábil y leal diputado de Trump, que ha delegado en él amplias competencias que incluyen liderar las decisiones de nombramientos clave en la Administración o el equipo de gestión del coronavirus. El leal segundo al mando, que rara vez critica al presidente, tiene también el no menos importante don, de ser un fluido comunicador en las apariciones en los medios.

En un papel algo más conspicuo, Pence está a cargo de la política espacial de Estados Unidos con el renovado Consejo Nacional del Espacio. A pesar de haber sido puesto en espera para una posible transmisión de poderes tras la súbita hospitalización del presidente Trump por el Covid-19 este fin de semana, nunca se llegó a tomar juramento al vicepresidente Pence, ya que Trump no abandonó sus poderes presidenciales ni por un momento.