El candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès, y el presidente del partido, Oriol Junqueras. / Afp

Las prisas de Esquerra se topan con las exigencias de máximos de JxCat y CUP

Aragonès urge a levantar los vetos cruzados y advierte con que podría gobernar en solitario, mientras la CUP se abre a entrar al Govern

CRISTIAN REINO Barcelona

Esquerra Republicana tiene prisa para formar gobierno. Los republicanos han puesto en marcha toda la maquinaria para cerrar la investidura de Pere Aragonès y este martes presionaron para que los grupos soberanistas -JxCat, CUP y los comunes- levanten los vetos cruzados y sea posible un Govern a cuatro. El 12 de marzo es la fecha tope para la constitución del nuevo Parlament y el 26 de marzo para la investidura del presidente de la Generalitat, por lo que Aragonès tiene poco más de un mes para intentar convencer a Junts, la CUP y los comunes.

Si no lo consigue, el dirigente republicano dejó caer que tiene un as en la manga en forma de gobierno en solitario. «Estamos preparados para, si es necesario, gobernar en solitario, pero necesitamos alianzas porque así nos lo han dicho los votantes», afirmó. Su prioridad es pactar con las fuerzas que están a favor de la amnistía y la autodeterminación; si no es posible, la opción es un entendimiento con los grupos de izquierdas y, aunque ahora niegue por activa y por pasiva que nunca aceptará los votos del PSC para la investidura, siempre estará presente en las negociaciones. Esquerra quiere unas negociaciones exprés, pero el resto de fuerzas enfriaron este martes esas prisas.

ERC ya ha designado su equipo negociador (Vilalta, Jové, Sabrià y Vilagrà). Los republicanos abrirán la ronda de contactos con la CUP de forma «inmediata» para poder tener un gobierno lo «antes posible». La CUP en cambio avisó que la prisa no tiene que estar reñida con hacerlo bien y señaló que la primera reunión negociadora no está aún agendada. Tras los anticapitalistas, Esquerra se verá con Junts y al final con los comunes.

No todo el mundo tiene la misma premura, ni las posiciones son coincidentes. La CUP, que se abre a entrar en el Govern, puso una exigencia de máximos que es difícil de asumir para Pere Aragonès. Los anticapitalistas reclaman el compromiso de un referéndum «vinculante» antes de 2025. «Sea pactado con el Gobierno o no», presionaron los antisistema. Junts también aprieta fuerte de entrada. Está dispuesto a compartir gobierno con los comunes si los socios de Podemos asumen una estrategia independentista. Este programa, según detalló este martes el Consejo para la República, que dirige Carles Puigdemont, implicaría acordar una hoja de ruta que «culmine el proceso iniciado el 1-O de 2017» y «preparar las condiciones para un ejercicio exitoso de la unilateralidad». Junts exige además que la estrategia de los dos grupos secesionistas en el Congreso sea la misma, lo que podría suponer que ERC dejara de seguir facilitando la gobernabilidad.

Oferta de gobierno

Los dos pesos pesados de ERC salieron este martes en tromba para presionar a sus eventuales socios. «No podemos perder ni un segundo», afirmó Pere Aragonès en TV3. Junqueras, que reconoció que aún no ha hablado con Carles Puigdemont, instó a sus eventuales socios a que dejen de pegarse y levanten los vetos. «Es más útil que haya un gobierno a cuatro», aseguró en Rac-1.

Aragonès ya ha fijado algunas líneas básicas del futuro gobierno, basadas en la amnistía y la autodeterminación, sin concretar qué quiere decir con eso. De entrada, ofreció a las jefas de filas de los otros tres partidos que entren al Govern. «El Govern tiene que ser fuerte. Necesitamos que los liderazgos de las fuerzas estén dentro del ejecutivo», expresó sobre Laura Borràs, Dolors Sabater y Jéssica Albiach.