Salvador Illa, esta mañana en Barcelona. / Efe

Illa insiste en ser presidente pero Esquerra reafirma su veto al socialista

Pere Aragonés, candidato de Esquerra, asegura que el pacto con los el PSC es imposible y ya se considera presidente con el apoyo del resto de fuerzas independentistas, al que quiere sumar a Unidas Podemos

C. REINO / A. AZPIROZ

Salvador Illa se declara ganador de las elecciones y, por tanto, con toda la legitimidad se considera el indicado para gobernar la Generalitat. El problema es que las matématicas muestran una realidad muy diferente. ERC descarta un tripartito de izquierdas y apuesta por un gobierno independentista. Y, sin Esquerra, Illa no tiene posibilidad alguna de alcanzar el Palau de la Generalitat.

Illa, ha comparecido este lunes a las 13.00 horas en un ambiente triunfante que, no obstante, no disimula sus nulas posibilidades para gobernar Cataluña, salvo un pacto de izquierda que minuto a minuto parece más lejano. ERC, siempre presionado por el ala más independentista de Junts per Catalunya (JxCat), firmó la semana pasada un documento -no oficial- en el que se comprometía a no pactar con los socialistas. El texto lo decía todo: corresponsabilizaba al PSC de las cargas policiales en el referéndum ilegal del 1 de octubre. Lo que es decir: un tabú para las fuerzas secesionistas.

Calculadora de pactos para gobernar la Generalitat:

Por «convicción»

Desconocido hasta hace pocos meses en casi toda España, el exministro de Sanidad se ha curtido en mil ruedas de prensa a lo largo del último año. Este lunes ha tirado de oficio para sortear las preguntas incómodas de los periodistas. Se ha proclamado ganador en votos y empatado en escaños. Aquí sí se agarró a las matemáticas. El PSC de Pascal Maragall también ganó en votos, pero el sistema electoral catalán le asignó más escaños a la antigua CiU, ya por entonces comandada por Artur Mas, el heredero de Jordi Pujol.

El candidato socialista ha reiterado que se presentará a la investidura. Sí o Sí. Pero es que al igual que con las matemáticas tozudas de la investidura, tampoco esta opción está en su mano. Es el presidente del Parlament quien decide que candidato se presenta a una investidura. Y, en caso de que el futuro presidente de la Cámara catalana decida descartar a Illa, así será. Será directamente el republicano Aragonés el que se someta al examen del Parlament. «Quien ha ganado las elecciones es quien está hablando», ha dicho. Pero la determinación de Illa choca con la de ERC.

Pere Aragonés quiere para sí la presidencia de la Generalitat, que ya ha ejercido en funciones durante la meses tras la inhabilitación de Quim Torra, La propuesta de los republicanos es convencer a a JxCat, los comunes de Ada Colau y Pablo Iglesias, e incluso a la CUP. Es decir, Aragonés pretende meter en la misma coctelera a la burguesía catalana expujolista, a un Podemos con responsabilidades de Gobierno en Madrid y a los anticapitalistas e independentistas contra los que el mismo gobierno de Junts y ERC lanzó cargas cuando incendiaron las calles de Barcelona tras la sentencia del 'procés'.

Illa ha avanzado que esa misma tarde comenzará a llamar a todos los partidos políticos con representación en el Parlament salvo a Vox, que como ya ha dicho en ocasiones anteriores le quiere meter en la cárcel por su gestión en Sanidad. Será un esfuerzo en vano si ERC no cambia de postura y mantiene su apuesta cien por cien secesionista.

Por el otro lado, en el de ERC, Aragonés deberá lidiar con la mala relación, reconocida publicamente, con Junts per Catalunya. Más aún, con la mala relación de los de Carles Puigdemont con la CUP, a los que solo les une la declaración de independencia.