El actual presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla. / Efe

El PP acaricia gobernar en solitario en Andalucía pero sin llegar a la mayoría absoluta

Vox también dispara sus expectativas electorales mientras que el PSOE se prepara para una derrota incuestionable

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁN Madrid

Juanma Moreno podría gobernar en solitario en Andalucía sin la necesidad de coaligarse con Vox. El barómetro del Centro de Estudios Andaluces dependiente de la Junta señala que el PP obtendría entre 47 y 49 escaños -la mayoría absoluta del Parlamento autonómico es 55- y con esos números sumaría más que todas las fuerzas de izquierda juntas. Vox tendría que optar por abstenerse en la investidura o votar en contra junto al PSOE y el resto de la izquierda.

El PP no llega a duplicar los 26 diputados que consiguió hace cuatro años, pero casi. También su respaldo se dispararía en casi 20 puntos y llegaría al 39,2% de los votos. Es el escenario ideal, dentro de las posibilidades reales, para Moreno, pero también para Alberto Núñez Feijóo en su objetivo de gobernar España sin el peaje de la extrema derecha.

Los socialistas sufrirían el descalabro que se temen tanto los dirigentes andaluces como en la dirección de la calle Ferraz. Su candidato, Juan Espadas, conseguiría 31 o 32 diputados -en 2018 sumó 33- y perdería casi tres puntos respecto a las papeletas de las anteriores elecciones.

Espadas sigue sin despegar y el grado de conocimiento entre la población es todavía impropio para alguien que se plantea gobernar. Un tercio de los andaluces dice ignorar quién es, frente al 95,6% que conoce a Moreno. La nota media de valoración del aspirante del PSOE es 4,4 por 6,3 del candidato popular.

Vox se asentaría como el tercer gran partido con entre 21 y 23 escaños, casi el doble de los 12 que arrancó en 2018. Pero ese resultado sería insuficiente para condicionar al PP.

El descalabro de Ciudadanos tampoco parece tener vuelta de hoja en Andalucía. El sondeo otorga a los liberales entre uno y dos diputados de los 21 que cosechó en las anteriores. El trasvase de votos se va casi íntegro, como ya ocurrió en los comicios de Madrid y Castilla y León, al zurrón del PP.

Para revés también de proporciones notables es el que registrarían las fuerzas a la izquierda del PSOE. La coalición Por Andalucía, que agrupa a IU, Podemos, Más País, Verdes-Equo, Iniciativa del Pueblo Andaluz y Alianza Verde, se quedaría en los cinco diputados, y la lista de Adelante Andalucía, capitanea Teresa Rodríguez, con uno. En 2018, todas estas formaciones sumaron 17 escaños.

Un tercio de indecisos

El barómetro del Centro de Estudios Andaluces señala, no obstante, que no se puede dar nada por cerrado ya que el 33% de los empadronados que dice que va a votar aún no sabe a quién. Un tercio de indecisos a tres semanas de las elecciones es una proporción alta en cualquier votación.

Otra lectura que se desprende es que Moreno ha logrado asentarse en Andalucía. Su gestión es buena o muy buena para el 66% de los encuestados, mientras que la de la Junta que preside recibe una valoración del 61%. La sensación de continuidad por tanto es muy alta. El 50% cree que el líder andaluz repetirá por solo el 14,5% que dice que Espadas será el próximo presidente.