Una isla que enamora y conquista

18/07/2019

Gran Canaria es el marco perfecto para pasar unas vacaciones inolvidables. A su propuesta hotelera de calidad hay que sumar los paisajes naturales de lo más variados y diversos que no dejarán a nadie indiferente.

Lo de continente en miniatura para referirse a Gran Canaria no es una casualidad. La diversidad de sus paisajes y de sus temperaturas dan la sensación de estar en otro lugar del mundo en muy pocos kilómetros. Entre las paradas obligatorias para aquel que visita por vez primera la isla no debe faltar el Roque Nublo, uno de los espacios naturales más emblemáticos de la isla.

Este monolito de casi noventa metros de altura desde su base es memoria erguida de un pasado remoto y convulso en el que nació. Su imagen ha inspirado a pintores, escritores o músicos, siendo protagonista en multitud de obras.

En el ámbito paisajístico opuesto se encuentra la playa de Maspalomas, conocida en toda Europa por su buen tiempo durante todo el año, así como por su enorme campo de dunas junto al mar. Esta larga playa de varios kilómetros de extensión, que comienza en el antiguo Faro de Maspalomas y termina en la Playa del Inglés, ofrece muchísimas opciones de ocio a los visitantes y acoge un espacio natural de excepcional valor en la zona próxima a su palmeral.

Una isla que enamora y conquista

De la inmensidad de las Dunas de Maspalomas al municipio de Agaete, una localidad eminentemente costera situada a 30 kilómetros de la capital. El casco urbano se encuentra a una altitud de 43 metros por encima del nivel del mar y de ella sobresalen tres cuencas principales: El Risco, Guayedra y Agaete, alcanzando una altitud máxima de 1.180 metros en la zona cumbrera del Pinar de Tamadaba.

En Agaete, además, se sitúan algunas de las piscinas naturales y playas más populares de la zona norte de la Isla. La más transitada es la Playa de Las Nieves, de aguas tranquilas y buen ambiente marinero repleta de restaurantes que ofrecen lo mejor de la gastronomía del lugar con un pintoresco paseo marítimo.

De un pueblo costero a uno de interior. Teror es lugar de peregrinación de todos los habitantes de Gran Canaria, ya que el municipio acoge en su Basílica a la Virgen del Pino, Patrona de la Diócesis de Canarias. Por tanto, visitar Teror es visitar su Basílica.

Se halla en la Plaza del Pino y el inicio de su construcción data del año 1767, aunque con posterioridad ha debido ser restaurada en varias ocasiones, sobre todo, en los años 1968 y 1969. El templo actual, con cubierta de dos aguas, posee tres naves con catorce arcos de medio punto sostenidos por columnas y pilastras. Su fachada se abre en tres puertas, y sus laterales también disponen de dos entradas, ventanales y vidrieras que representan los Misterios del Rosario.

Además, sus calles, con sus balcones canarios y sus aceras empedradas, son otro de los grandes atractivos de esta villa mariana.

Una isla que enamora y conquista
Capital histórica y bañada por el mar

Huellas de la historia. Caminar por las calles de Vegueta supone hacer un ejercicio de historia que permite detener al visitante en algunos de los capítulos más intensos de la ciudad. La ermita de San Antonio Abad, la Plaza Santa Ana, donde se ubican las Casas Consistoriales, el Obispado, la Casa Regental y la Catedral de Santa Ana son solo algunas de las huellas de la historia que han permanecido estos cinco siglos.

Museos diversos. Vegueta acoge museos como la Casa de Colón, donde se pueden conocer de cerca los aspectos más interesantes del viaje de Cristóbal Colón a América, y su estancia en la ciudad, y el Museo Canario donde ahondar en los vestigios históricos de los antiguos pobladores de la isla de Gran Canaria. También el Museo de Arte Sacro ofrece a los visitantes una exposición de diversas piezas de devoción religiosa. Además como memorable contraste al espíritu del barrio, Vegueta acoge el Centro Atlántico de Arte Moderno, cuya trayectoria le sitúa como una de las salas más vanguardistas e interesantes del panorama artístico nacional.

Playa de Las Canteras. En el nordeste de la isla de Gran Canaria, dentro de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, se encuentra una de las playas urbanas más famosas de Europa: Las Canteras. El honor se debe, no solo a sus encantos naturales, sino a la calidad de sus servicios y a su avenida llena de vida, en pleno corazón de la ciudad. En Las Canteras se puede disfrutar de un agradable clima y aguas tranquilas durante todo el año. Su emblemática barra hace las veces de rompeolas natural y ofrece múltiples zonas llenas de vida marina, ideales para practicar snorkel.