Un litoral de ensueño

27/06/2019

El Océano Atlántico baña las islas Canarias que, con sus suaves temperaturas y sus diferencias paisajísticas entre sí, se constituyen como el lugar ideal para disfrutar de un buen chapuzón en el mar en una jornada playera.

De arena dorada, de arena negra, de callaos, al fondo de un barranco, en plena ciudad... la variedad de las playas de Canarias es tanta como lo diverso de sus paisajes. Aunque esta es una selección difícil, porque depende en gran medida del gusto personal de cada uno, aquí hemos querido extraer las que, por aclamación popular, se han ganado un puesto entre las favoritas entre los visitantes.

LAS CANTERAS (Gran Canaria). El icono de la ciudad. Con sus 3.100 metros lineales de arena, una de las playas urbanas más importantes de España. Se extiende desde la bahía de La Puntilla hasta los pies del Auditorio Alfredo Kraus, distinguiendo varias zonas: La Cícer, Peña La Vieja, Playa Chica, Muro Marrero, Playa Grande y La Puntilla. La Barra, un arrecife que corre en paralelo a más de la mitad de la playa, se constituye en un auténtico rompeolas natural y aporta mayor seguridad para el baño.

PAPAGAYO (Lanzarote). Su arena dorada y su agua azul turquesa la convierten en el paraíso de quienes visitan la isla de los volcanes. Su forma de herradura la protege de los famosos vientos lanzaroteños y hace que el agua esté calmada casi siempre. En verano suele estar muy frecuentada, pero sus dimensiones hacen que el espacio no se quede pequeño.

CALA DE TACORÓN (El Hierro). Pese a sus pequeñas dimensiones, la sureña cala de Tacorón merece el calificativo de joya por disfrutar todo el año del Atlántico más tranquilo del archipiélago. Por algo a esta parte del océano se la llama Mar de Las Calmas. Un enclave inolvidable en el que la paleta de azules marinos se mezcla con el negro volcánico y los múltiples ocres y rojos de la ladera de El Julán, tan virgen como esta cala de fina arena multicolor en la que darse en su visita unos baños relajantes.

GRANDES PLAYAS DE CORRALEJO (Fuerteventura). Nueve kilómetros de playas paradisíacas bordeadas por las Dunas de Corralejo, las más grandes de las islas Canarias. Un lugar donde las aguas turquesas acarician una costa cubierta por arena de jable, un tipo de arena blanca formada de forma natural a partir de la erosión de conchas marinas. Con grandes propiedades exfoliantes para la piel, el jable convierte estas playas en un auténtico spa de la naturaleza con vistas a las islas de Lobos y Lanzarote.

BENIJO (Tenerife). Situado en el Parque Rural de Anaga, en el nordeste de la isla, este enclave se torna en final inmejorable de una carretera que atraviesa parte de un paraje con laurisilva, vistas espectaculares del Atlántico y un macizo de difícil orografía, con barrancos y picos dignos de continuas fotos. Las dimensiones de su oscura arena volcánica se agrandan en bajamar y en verano.

CHARCO VERDE (La Palma). En medio de la naturaleza, es la mejor playa para acudir con niños sin renunciar a un entorno rural. Esta acogedora cala, rodeada por acantilados y plataneras, goza de un mar apacible que permite que toda la familia disfrute del agua y la arena. El Charco Verde, además de ser de fácil acceso por carretera, dispone de aparcamiento.

La arena rojiza, de Playa del Inglés, en La Gomera.
La arena rojiza, de Playa del Inglés, en La Gomera.

PLAYA DEL INGLÉS (La Gomera). Desde los años setenta del siglo XX, la playa del Inglés, en La Gomera, es una leyenda para el movimiento ‘hippie’ y alternativo. Situada en el extremo suroeste del bello Valle Gran Rey, esta playa tiene la virtud de ofrecer un océano generalmente en calma. Por supuesto que hay que cuidarse del oleaje en ciertos momentos, pero sus aguas tranquilas contrastan con las de otras calas salvajes.