Un destino cinco estrellas

18/07/2019

La isla se consolida como una opción de alto standing para clientes exigentes, ofreciendo una planta alojativa exclusiva junto a todos los servicios para una estancia de lujo integral y única.

La isla de Gran Canaria ha logrado reformularse como destino maduro, centrándose también en una oferta alojativa, de ocio, restauración y gastronomía al servicio del cliente cinco estrellas, aquel que busca en el destino un lugar de relax y de la mejor calidad.

Según los datos ofrecidos por el Cabildo insular el pasado año 2018, más de 295.000 turistas eligieron hoteles de categoría cinco estrellas para su estancia en la isla. Esta cifra equivale en datos porcentuales a un 6,4% de los visitantes totales de Gran Canaria, que llegaron a sumar 4,5 millones en 2018.

Entre las claves de este lujo es especialmente relevante el diseño a medida de la estancia y la experiencia, con conexiones auténticas y profundas con el destino, con historias que sorprendan y sirvan para diferenciarse, en base a unos intereses, necesidades y valores adaptados a cada perfil y a los intereses específicos de cada cliente y cada viaje.

Sin embargo, el turismo de lujo o cinco estrellas implica más que una planta alojativa moderna, vanguardista y tecnológica, para pasar a ser parte de un todo donde cobra valor el entorno, las relaciones con él y los servicios asociados o vinculados al turismo, adaptados al disfrute de un visitante exigente y que busca la excelencia.

Una de las peculiaridades que definen a Gran Canaria como localización de alto standing para los clientes de esta categoría son la personalización de los servicios, el trato atento y al detalle, la disponibilidad de opciones y de oferta de entretenimiento complementarias y una planta alojativa de última generación. El lujo y la comodidad van de la mano, de forma que los establecimientos de cinco estrellas o gran lujo elevan el nivel tanto en instalaciones, personal y detalle, cubriendo todas las expectativas de este cliente.

Entre los detalles que convierten a la isla en un lugar de descanso exclusivo figuran también el cuidado al entorno, con jardines botánicos, palmerales, playas privadas, piscinas con vistas, con hoteles que le dan la mano a la naturaleza. Además, la experiencia del cliente incluye la oferta para el tiempo libre, con bodegas y degustaciones de productos únicos, acceso a zonas exclusivas, rutas guiadas personalizadas, miradores, coctelería vanguardista, cocina gourmet, gimnasios, servicios de spa, espacios para el trabajo telemático, tecnología al servicio del cliente y una oferta cultural para todos los gustos.

La consolidación de Gran Canaria como destino de vacaciones de este segmento turístico parte de un interés de la industria hotelera de incluir el lujo como aspiración y fórmula clave en la renovación de sus instalaciones, que han posibilitado un giro de 180 grados. Gracias a la votación de sus propios huéspedes, viajeros y miembros de la industria, los hoteleros isleños han logrado premios de alto nivel como los World Luxury Hotel Awards, premios Re Think Hotel, los World Travel Awards, entre otros.

Bienestar. Tal y como ha destacado el programa Overbooking Gran Canaria, esta tendencia por el turismo de alta calidad y lujo está en alza, dentro de un mercado competitivo, exigente y exclusivo, con altas expectativas y que busca algo diferente, superior y novedoso para su experiencia alojativa. Actualmente, el turismo de lujo se decanta por el bienestar personal del cliente, la comodidad, la implementación de la tecnología y la búsqueda de una calidad sin tanta ostentación como en décadas anteriores, más marcada por la identidad, el prestigio y una experiencia integral única para el cliente.

Zona privilegiada

Meloneras. En la isla de Gran Canaria hay localizaciones que destacan como de especial lujo, no solo por el tipo de hotel que el cliente cinco estrellas demanda sino toda una serie de servicios alrededor para una experiencia vacacional completa. Este es el caso de Meloneras, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, núcleo atractor del turismo más exigente. Golf, hípica, restaurantes gourmet, zonas recreativas al aire libre, centros comerciales y zonas de compras con las marcas más exclusivas son solo algunos de los detalles que la convierten en un área predilecta para el turista que busca la excelencia.

Costa. Mogán es también una de las localizaciones favoritas del turista cinco estrellas y gran lujo, con un entorno singular que le ha otorgado la fama de ser la pequeña Venecia de Gran Canaria. En este reducto de costa se encuentran algunos de los hoteles y viviendas turísticas más exclusivas de la isla, con vistas a un pueblo pesquero lleno de encanto y una de las zonas con más horas de sol de toda Europa.

Exclusividad y paz

Villas de gran lujo. El cliente que busca no solo calidad y exclusividad, sino paz y privacidad ha encontrado en la zona de El Salobre el lugar ideal para pasar sus vacaciones en la isla, alejándose de los grandes núcleos poblacionales para retirarse a un descanso en villas de gran lujo. Las vistas, chalets de gran capacidad, modernos, de arquitectura cuidada y al servicio del disfrute sin preocupaciones han consolidado El Salobre como una de las localizaciones estrella para personalidades amantes del lujo.

Privacidad y silencio. Del mismo modo, una de las zonas residenciales más exclusivas de Gran Canaria, en lo alto de las lomas del municipio de San Bartolomé de Tirajana, Monte León, es también frecuentada por los amantes del silencio, la tranquilidad y la desconexión. Exclusiva y de lujo, elevada sobre 500 metros del nivel del mar, el mirador de Monte León es el refugio perfecto para los visitantes que buscan paz y privacidad, con chalets y villas de alto standing que no escatiman en detalles y en los que reina el silencio.