Los ingresos de los alojamientos canarios cayeron un 1,8% en 2018

Los hoteles y apartamentos del archipiélago facturaron más de 4.000 millones de euros el pasado año, el primer retroceso desde 2012, pero el segundo mejor registro histórico del destino. El empleo en el sector del alojamiento siguió creciendo pese al descenso del negocio

La caída en la llegada de turistas a Canarias en 2018 también provocó el primer descenso de los ingresos de los alojamientos turísticos tras seis años consecutivos de crecimientos. Eso sí, la subida de los precios de las camas permitió que la caída del negocio fuera algo inferior a la pérdida de visitantes, y sobre todo a la aún mayor caída de las estancias de estos turistas. En cualquier caso, el empleo en los establecimientos turísticos siguió creciendo.

Los hoteles y apartamentos de todo el archipiélago atendieron a prácticamente 14,5 millones de clientes en 2018, casi un 1,5% menos, pero su menor estancia media en el destino redujo un 3,6% las pernoctaciones que generaron.

Esta destacada reducción de las noches que los turistas consumieron en las islas no tuvo tanto impacto en los balances de resultados de la planta alojativa gracias a la subida de los precios de los alojamientos: el precio medio por habitación (ADR) se elevó un 1,9% respecto a 2017, y de ahí que los ingresos totales de apartamentos y hoteles cayeran solo un 1,8% en 2018 respecto al año anterior. En definitiva, los establecimientos turísticos reglados de las islas superaron los 4.061 millones de euros de facturación el pasado año, 77,5 millones de euros menos que en 2017, aunque este resultado supuso el segundo mejor registro de la historia del destino.

Y el precio medio por habitación (ADR) se elevó un 1,9% respecto a 2017, hasta los 82,5 euros de media, casi dos euros más de media que un año antes, según los datos del Instituto Canario de Estadística (Istac).

Pero en ningún caso se puede hablar de crisis en el sector del alojamiento turístico canario: los más de 4.000 millones de euros de ingresos generados por la oferta de alojamiento reglada canaria prácticamente duplican los 2.182 millones de euros en los que se quedaron en 2009, el año en el que la crisis golpeó con más fuerza al destino canario.

Los ingresos por habitación disponible a lo largo de 2018 bajaron a los 65,49 euros en el conjunto de la oferta alojativa, casi un 1% menos que el año anterior. Pero la cifra también se quedó cerca de duplicarlos 34 euros que se contabilizaron nueve años antes.

En 2018, Tenerife lideró un año más los ingresos turísticos en el archipiélago, porque sus hoteles y complejos de apartamentos facturaron 1.471 millones de euros, un 1,5% menos que en 2017.

Le siguieron Gran Canaria, con 1.199 millones de euros (-2,1%); Lanzarote, con 683 millones, un 0,63% menos; Fuerteventura, con 630 millones, un 3,78% menos; La Palma, con 38,5 millones, un 5,49% menos; La Gomera, con 36,7 millones, un 5,14% menos; y por último, El Hierro, la única isla del archipiélago en la que crecieron los ingresos, hasta los 2,6 millones de euros, un 3,28% más.

Los hoteles notaron más la caída de la facturación que los apartamentos: sus ingresos totales cayeron un 2,2%, hasta los 3.140 millones de euros, 71,8 millones menos que en 2017. Los apartamentos generaron otros 921.4 millones de euros, solo un 0,4% menos que en el ejercicio anterior (3,9 millones menos).

¿Y cómo afectó esta involución al empleo en los alojamientos canarios? En nada negativo. Al contrario, los ocupados en este sector siguieron creciendo. Los hoteles sumaron 49.065 trabajadores, y fueron 1.526 más que en 2017, es decir, un 3,2% más interanual. Y los apartamentos daban trabajo a 13.665 personas en 2018, 23 más que el año anterior (+0,2%).