Las necesidades que demanda el nuevo viajero premium

23/05/2019

El turista de lujo ha sido a lo largo de toda la historia uno de los más cortejados por la industria dado su elevado nivel de gasto y su alta rentabilidad. En España, en el pasado 2018, solo se recibió el 10% del total de Europa.

Constituyen uno de los mayores atractivos para el turismo a nivel mundial. El viajero ‘premium’ se posiciona en el primer lugar en cuanto a preferencias por ser más rentable y altamente influyente. Así pues, es fundamental conocer en gran medida su comportamiento para encontrar la mejor forma de acercarse a él y atraerlo al establecimiento.

En la actualidad, la industria del turismo se encuentra en un momento clave debido a la apertura de nuevos destinos y la consolidación de otros más maduros a nivel global.

Se abren así oportunidades para una buena parte de los países de acuerdo con su capacidad de generación de valor para el turismo. Si bien el turismo premium es el que presenta mayores exigencias, también es el que aporta un mayor gasto, por lo que es recomendable para todos los actores implicados diseñar una oferta estratégica y competitiva que termine de seducir a este perfil.

Existe un volumens de 80.000 millones de gasto potencial de este tipo de turismo.

Un turista de lujo suele tener un nivel de ingresos superior a los 150.000 euros anuales y acostumbra a repetir destino y alojamiento, según el estudio ‘Turismo de lujo: retos y oportunidades’ publicado por Ostelea.

Según se señala en este informe, este segmento es muy interesante para destinos maduros, que se encuentran inmersos en procesos de reestructuración o para los que apuestan por su diversificación o por atraer a un nuevo tipo de turista con mayor capacidad de consumo.

En números, este tipo de turista presenta un gran potencial de crecimiento en España ya que, en la actualidad, solo recibimos el 10% de los 75 millones de viajes que se registran en Europa dentro de esta modalidad, según los diversos informes publicados por Turespaña.

Asimismo, según los estudios realizados por la Secretaría de Estado de Turismo, existe un volumen de 80.000 millones de euros de gasto potencial de dicho segmento cosmopolita. En cambio, el perfil mayoritario del turista en España continúa siendo el de alguien poco acostumbrado a viajar (menos de tres viajes en dos años) y que gasta menos de mil euros en una semana.

Las necesidades que demanda el nuevo viajero premium

Durante la fase de preparación del viaje, se ha comprobado que el segmento premium utiliza mayormente portales online para consultar información. De esta manera, el agente personal de la agencia ha pasado a ocupar un papel menos relevante del que cabría esperar.

Concretamente, ocho de cada diez fuentes consultadas son online, con TripAdvisor a la cabeza. Adicionalmente, en la comparación con el viajero estándar, los premium utilizan un mayor número de fuentes en la fase de inspiración; es decir, se informan más y son más críticos a la hora de elegir destinos.

Aunque pudiera parecer que el cliente premium se movería más por intereses culturales a la hora de elegir destino, lo cierto es que la opción sol y playa es también más elegida por el colectivo premium. Sin embargo, eso no quiere decir que el elemento cultura no sea importante, como demuestra el 80 % que afirman tenerlo en cuenta. En comparación con el turismo masivo, el premium otorga más importancia a factores como la cadena hotelera.

Factores que lo diferencian del resto

Digital. El turista premium es un usuario destacado en el uso de las nuevas tecnologías y de los modelos de negocio disruptivos, por lo que hay que aprovechar todo el potencial que ofrecen estos canales. Como hábito, casi la mitad de estos usuarios llevan consigo una tablet o un ordenador portátil a sus destinos y destaca también su confianza plena en el smartphone. No es de desdeñar tampoco la capacidad del viajero premium de actuar como influencer, al ser cada vez más activo en las redes sociales durante sus vacaciones.

Tipos de consumidor. Dentro del mundo del lujo existen varios tipos de consumidores. Por un lado, están los ‘luchadores’, el 24% del total, para los que el lujo es una evidencia del éxito; los ‘trendsetters’ o creadores de tendencias, el 16%, que consideran el lujo como una forma de diferenciarse de la mayoría; y los ‘estetas’, el 17%, un grupo con una amplia mayoría femenina, para quienes el lujo es la cima de la estética y el diseño. Por otro lado, están los ‘only the best’, el 23%, ven el lujo como la expresión de la calidad insuperable, y, por último, ‘confort en primer lugar’, suponen el 19% y el lujo es una forma de vida con significado. Es el grupo con los integrante de más edad -el 42% tiene más 65 años-. Y entre los conceptos que más valoran destacan la personalización y la exclusividad.