La jungla del alquiler vacacional agota las casas

12/06/2017

La falta de regulación está provocando distorsiones en el mercado de la vivienda en Canarias y problemas de convivencia con los vecinos.

La irrupción de plataformas on line que permiten alquilar viviendas a los turistas sin ningún tipo de control (airbnb, homeaway, entre otras) está desestabilizando el mercado de la vivienda en Canarias y generando graves problemas en las zonas y barrios con más demanda. Los propietarios se están lanzando a esta modalidad de alquiler bajo la creencia de que se gana mucho dinero y discriminan a los residentes que no tienen otra opción que irse a vivir al extrarradio. Hay casos incluso en los que se presiona a los inquilinos de años y que pagan 400 o 500 euros al mes para que abandonen su piso para arrendarlo a turistas.

En algunas zonas del Archipiélago e incluso islas, como Lanzarote, ahora mismo no hay pisos disponibles para residentes y los que hay, tienen unos precios desorbitados. Los expertos advierten de una «deforestación» de la vivienda en Canarias por el alquiler vacacional.

La nueva fórmula de negocio ha disparado hasta un 50% el precio de los pisos y está generando problemas de convivencia entre residentes y turistas, que no siempre respetan las normas de las comunidades de vecinos. En ocasiones provocan destrozos de los que no se hacen cargo y molestias difíciles de soportar por el residente.

Sin embargo, no todo es malo. El alquiler vacacional es también una oportunidad para el Archipiélago. Esta modalidad de viaje tiene una gran demanda y su potencial de crecimiento a futuro superará con creces los dos dígitos.

Canarias como gran potencia turística no puede poner puertas al campo y cerrarse a una demanda creciente pero, ¿cómo afrontarlo sin desajustes? ¿Cómo lograr compatibilizar el alquiler vacacional con la calidad de vida de los residentes? ¿Cómo conseguir que esta modalidad turística funcione sin vaciar de viviendas el mercado residencial?

Estas y otras preguntas fueron analizadas esta semana en la sede de CANARIAS7, en el marco de un intenso debate organizado por este periódico y en el que participaron todos los sectores implicados. Representantes de la patronal turística (Feht), de la Asociación Canaria del Alquiler Vacacional (Ascav), de las inmobiliarias Don Piso y Venportucasa Inmobiliaria, vecinos afectados por el alquiler vacacional y un profesor de la ULPGC, y autor de un libro sobre la economía colaborativa, debatieron durante casi dos horas para llegar a la misma conclusión: es necesario regular.

Según coincidieron los invitados, el Gobierno de Canarias debe «regular» pero tiene que hacerlo «bien» y teniendo en cuenta el bienestar de los canarios. «Sin prisas y conociendo a fondo el fenómeno» para evitar lo que ocurrió en el decreto de 2015, hoy recurrido en los tribunales y con sentencias que obligan a cambiar algunos de sus artículos centrales, como la prohibición del alquiler vacacional en zonas turísticas.

De hecho esa «mala» regulación y la falta de controles es en parte culpable del «desmadre» del alquiler vacacional, con cientos de propietarios entrando en el negocio como «aficionados» y vaciando el mercado del alquiler residencial. «Se está inflando una burbuja. De seis meses para acá es imposible encontrar un piso en zonas como Guanarteme o Las Canteras», indicó el bróker de Don Piso, Ángel Machín, quien advirtió de una «deforestación». «El alquiler residencial ha desaparecido. No hay», afirmó.

El agente de Venportucasa Inmobiliaria, José Saavedra, calificó el problema de «grave». «Hay que tener en cuenta que vivimos en islas y tenemos un flujo migratorio de trabajadores importante, de profesores, médicos, funcionarios de prisiones... y ahora mismo, no hay pisos. Alquilar una casa es caro y además lo tienes que hacer en el extrarradio, alejado del centro, que está copado por el alquiler vacacional», dijo.

El vicepresidente de Ascav, Javier Valentín, defendió la fórmula turística dentro de la legalidad. «No se pueden poner puertas al campo y si hay quien quiere alquilar su casa a turistas debe poder hacerlo. Eso sí, de forma legal. De lo contrario, que caiga sobre él todo el peso de la ley», indicó.

El profesor universitario, Jacques Bulchand, y autor del libro Una guía para entender la economía colaborativa, abogó por implantar fórmulas para controlar y ordenar el alquiler vacacional, aunque advirtió del riesgo de tomar medidas estructurales para un problema coyuntural.

La vecina de Las Canteras, Lorena Flores, y el de Guanarteme, Juan de Torres, se quejaron de los problemas que sufren cada día, con turistas que llaman a sus puerta «borrachos», que montan escándalo o hacen destrozos en la comunidad sin que nadie tome medidas. «Llamamos a la policía y no viene. No sabemos a dónde recurrir para poner las quejas», asegura Flores. Ellos consideran que el Gobierno de Canarias tiene que actuar de forma inmediata para ordenar esta modalidad turística. «¿Por qué tengo yo que vivir de esta manera o pagar más de comunidad por lo que hace esta gente?», se preguntó De Torres.

La jungla del alquiler vacacional agota las casas
Javier Valentín: «Hay un ‘boom’ pero los mediocres desaparecerán»

El vicepresidente de la Ascav defiende esta modalidad turística cada vez más demandada por los turistas. «Debe haber control para que sea una actividad regulada pero no se pueden poner puertas al campo. Si un propietario quiere entrar en el vacacional debe poder hacerlo. Es la ley de la oferta y la demanda», indica Javier Valentín. Reconoce que existe un boom con el alquiler vacacional pero confía en que los «mediocres» e ilegales empiecen a caer. Aboga por una «correcta regulación».

La jungla del alquiler vacacional agota las casas
Fernando Estany: «Podemos convivir todos pero hay que regular bien»

El representante de la patronal cree que es posible la convivencia del sector tradicional de hoteles y apartamentos con el alquiler vacacional pero siempre que exista una regulación adecuada. En sus palabras, la norma de 2015 se hizo «deprisa y corriendo y sin conocer el fenómeno, solo para contentar a la patronal de Tenerife». Según indicó, entonces no existían los problemas que están surgiendo hoy con los vecinos y por eso, no hay respuesta. Demándo más inspección.

La jungla del alquiler vacacional agota las casas
Jacques Bulchand: «Hay que regular sin crear ‘guetos’ para el turista»

El profesor de la ULPGC y autor del libro Una guía para entender la economía colaborativa advierte de que el alquiler vacacional ha venido para quedarse y que crecerá durante los próximos diez o quince años. Aboga por establecer fórmulas para controlar y compatibilizar la vida de los turistas con la de los residentes. En cualquier caso rechaza «acotar» el espacio para los turistas. «El debate de los guetos está ya superado. El turista quiere vivir con el residente y hay que lograrlo», indica.

La jungla del alquiler vacacional agota las casas
Ángel Machín: «El propietario debe saber que no es un chollo»

El bróker y responsable de expansión de Don Piso en Canarias alertó de la «burbuja» que está generando el alquiler vacacional en Canarias y que está provocando que no haya viviendas para los residentes o si las hay, un encarecimiento del 50%. A su juicio, falta mucha información. «Es necesario formar a los propietarios para que sepan que el alquiler vacacional no es un chollo, que conlleva obligaciones y que no todo vale para entrar en el negocio», indicó Ángel Machín

Eladio Santana: «En Lanzarote hoy hay en alquiler 17 casas. Nada»

El asesor de Don Piso puso de manifiesto la situación que se da en islas como Lanzarote y Fuerteventura, donde la presión del alquiler vacacional sobre el mercado de la vivienda residencial es aún mayor. Según indicó, en la isla de Lanzarote hoy hay apenas 17 viviendas en alquiler para residentes lo que es «prácticamente nada». Aboga por buscar fórmulas de regularización para evitar las presiones que sufren hoy muchos inquilinos por parte de propietarios que quieren entrar en el negocio.

La jungla del alquiler vacacional agota las casas
Juan De Torres: «Yo no tengo que pagar lo que provoca el turista»

El vecino del barrio de Guanarteme, Juan de Torres, sufre desde hace tiempo como vecino las consecuencias de un alquiler vacacional «descontrolado». Turistas que llegan «borrachos» a tocar el timbre y visitantes que causan desperfectos en las zonas comunes del edificio son algunas de sus vivencias. «Yo no tengo por qué pagar lo que provocan estas personas ni que aguantar sus fiestas», indica de Torres. Demanda más control y un lugar al que recurrir a denunciar cuando hay problemas.

La jungla del alquiler vacacional agota las casas
Lorena Flores: «Llamamos a la policía y no viene. ¿Qué hacemos?

Esta vecina de Las Canteras reside desde hace más de diez años en el mismo edificio. En los últimos meses el boom del alquiler vacacional ha llevado a muchos de los propietarios de su edificio a entrar en el negocio. Se queja de que cuando surgen los problemas los residentes no tienen donde acudir. «En algunos casos se ha llamado a la policía y no ha venido. ¿Qué podemos hacer? El residente está desprotegido», se lamenta Flores, que reclama mecanismos de denuncia y un lugar al que poder recurrir.