Hostels, pensados para la nueva generación

23/05/2019

Desde hace varios años, los albergues u hostels, como se les conoce en la actualidad, se han convertido en los alojamientos preferidos para los jóvenes quienes tienen muy en cuenta el factor precio a la hora de escoger.

Bueno, bonito y barato. El concepto de las tres B es uno de los más aclamados por las generaciones más jóvenes a la hora de buscar alojamiento para sus vacaciones o escapadas de fin de semana. Hasta ahora, los albergues se habían caracterizado por ser una opción más económica, en la que compartir habitación con desconocidos y ahorrar dinero en este aspecto.

Sin embargo, con los nuevos tiempos el concepto se ha modernizado y cambiado su tradicional nombre a hostels, popularizándose el término anglosajón. Así pues, en la última década, España ha experimentado un auge de este concepto de alojamiento que, aunque no es novedoso en nuestro país, sí que es un revulsivo para la industria turística.

La cultura millenial se ha caracterizado por una marcada tendencia a compartir, que se ha visto acetuada con espacios de coworking, transporte en coche compartido o, como aquí exponemos, en los albergues o hostels.

No obstante, aunque los viajeros jóvenes son sus clientes mayoritarios, también se han incorporado a su clientela habitual familias y grupos de viajeros de edad media más avanzada, que buscan sobre todo una buena ubicación de su alojamiento e invertir una mayor parte del presupuesto en el destino que en el alojamiento.

Aunque la mayor particularidad de los hostels son las habitaciones compartidas, otro de los aspectos fundamentales de esta opción es la actividad social que en ellos se congrega. La mayoría de los viajeros que eligen esta opción esperan encontrarse con espacios comunes en los que entablar relaciones con más personas, siendo esencial este aspecto de socialización en torno al alojamiento.

Según los datos del portal Hosteltur.com, en España, Barcelona cuenta con 129 albergues o hostels con 10.811 camas, lo que la convierte en el principal destino de estos huéspedes que, en su mayoría, son extranjeros, tal y como afirma la presidenta de la Asociación Catalana de Albergues Turísticos (Acatur), Marta Ventura, que asegura que aún entre los españoles esta idea no tiene largo recorrido.

En este sentido, Cataluña fue pionera a nivel estatal en regular la actividad de estos alojamientos, partiendo de una normativa de 1994, reformulada en 2003. Sin embargo, en las islas los hostels están en situación de alegalidad, pues la ley actual solo regula los albergues juveniles.

Un funcionamiento más complejo que un hotel

Individual. El hecho de que el alojamiento se haga por cama implica que cada habitación congrega un número diferente de check in y check out, en función del número de huéspedes que acoja. Así pues, en cada jornada, en una misma habitación, pueden darse multitud de opciones.

Zonas comunes. Cocina compartida, terraza, salón, espacios de exposición, concierto, etc. La vida social de un alojamiento de este tipo es casi tan importante como sus habitaciones. La mayoría de los hostels ofrecen una serie de actividades sociales y culturales que buscan fomentar las relaciones entre los viajeros, haciendo crecer aún más la experiencia en el destino.

Deporte. En Gran Canaria, concretamente en la capital, se han popularizado en los últimos años los hostels que guardan relación con la práctica deportiva. De hecho, son ya habituales en la playa de Las Canteras este tipo de casas, reconvertidas a albergues, con una opción variada de clases de surf, yoga, bodyboard, etc. y que ofrecen una opción menos turística.