Cuatro claves para elegir un suelo

23/05/2019

Acosta Herrera cuenta con una dilatada y contrastada experiencia en el sector de los revestimientos ligeros desde el año 1979.

Todos los servicios que recibimos en un establecimiento hotelero van a configurar el recuerdo que guardaremos de esa experiencia. La decoración y el diseño de los espacios ayudará a crear y definir una imagen del hotel que se quedará en el recuerdo del cliente.

Desde Acosta Herrera buscan ayudar a sus clientes a conocer las cuatro claves para elegir con éxito un revestimiento de suelo y pared, apropiado para el espacio que se desee crear o rediseñar.

1.- Tipo de uso. Cada pavimento ofrece unas características físicas y estéticas que lo hacen ideal para un determinado uso y contraproducente para otros. Por ejemplo el pavimento ideal para un Miniclub, que necesita colorido, acolchamiento y versatilidad de uso, puede obviamente no ser apropiado para las habitaciones.

La necesidad de los pasillos es muy especial, ya que deben resultar eficientes en el aislamiento acústico para que la circulación de clientes con maletas y de trabajadores con carros no genere malestar.

Igualmente, las zonas de cocina precisan pavimentos antideslizantes, y un comedor deberá ser eficiente en acústica, pero sobre todo en resistencia al desgaste, ya que se arrastran continuamente las sillas.

Es muy importante definir qué uso le vamos a dar al espacio que estamos diseñando y qué imagen y sensaciones queremos trasladar a los clientes. Hay tantas alternativas que podremos elegir suelos de goma para espacios en que necesitemos resistencia y acústica; moquetas, en zonas que necesiten aislamiento; pavimentos vinílicos, con diseños y colores atrevidos, para zonas estéticamente exigentes y dinámicas; tarimas de suelos ecológicos, respetuosos con el medio ambiente si el concepto del establecimiento lo precisa; alfombras de vinilo tejido, con un plus decorativo, etc.

2.- Durabilidad. El pavimento debe tener un horizonte de amortización determinado, y es muy importante definirlo antes de escoger materiales.

Generalmente, los establecimientos suelen renovar muchos de sus espacios cada 10 ó 12 años. Así, los revestimientos ligeros de paredes y suelos requieren inversiones económicas menos cuantiosas y acordes con los períodos de vida recomendados para la decoración, facilitando la actualización de la imagen del hotel y evitando que quede obsoleto o anticuado.

3.- Limpieza y conservación. Mantener de forma adecuada un material aumentará la durabilidad del producto en buen estado y, por extensión, la percepción positiva de la imagen y sensaciones que queremos transmitir a nuestro cliente.

Con esto, y en función del tipo de hotel que tengamos, serán más recomendable unos pavimentos vinílicos fáciles de limpiar para altas rotaciones de habitaciones o una moqueta que transmita calidez y exclusividad. También es aconsejable emplear distintos tipos de pavimento según los niveles de habitación.

4.- Tiempo de ejecución. Este es un factor crítico y determinante a la hora de afrontar las remodelaciones necesarias en el sector. Normalmente, la instalación de suelos pétreos implica ruidos, suciedad y, en muchas ocasiones, el cierre, si no total, si de parte del establecimiento por largos periodos de tiempo.

Así, debe prestarse atención a los revestimientos ligeros, ya que los ruidos y suciedad producidos por el trabajo se reducen hasta prácticamente desaparecer, siendo posible la ejecución de la reforma y la explotación del hotel sin que se afecte a los clientes.

Acosta Herrera, empresa dedicada a los revestimientos ligeros desde 1979, posee los conocimientos, experiencia, materiales y el personal necesarios para asesorarte y mantener actualizado y revitalizar tu establecimiento.

En este sentido, ayudarán a sus clientes a transmitir esas sensaciones especiales que lo diferencian y que quedan en el recuerdo de sus huéspedes, convirtiendo el espacio en un valor más y un motivo para volver a su hotel.