Turistas ayer en los mostradores de embarque del aeropuerto de Gran Canaria. / COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

El turismo interior y los alemanes sostienen la aún escasa actividad en Canarias en agosto

Los aeropuertos isleños reciben un centenar de vuelos nacionales diarios, frente a los 42 internacionales

José Miguel Pérez
JOSÉ MIGUEL PÉREZ

El turismo nacional y el alemán están erigiéndose como los sostenedores de la aún mínima actividad turística que registra el destino canario en agosto.

Aproximadamente uno de cada tres turistas que atienden los hoteles del archipiélago son españoles, y la gran mayoría de ellos residentes en las islas. En el caso de Gran Canaria, otro tercio de esos clientes procede de Alemania, el principal emisor de turistas para esta isla.

El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas, José María Mañaricua, confirma lo que se veía venir: «Este es el verano de turismo local. La demanda internacional sigue siendo bajita, pero todos los mercados se complementan para ir abriendo hoteles progresivamente», continúa el también director de operaciones del Grupo Gloria Palace, que recuerda que el mundo se enfrenta a «un problema sanitario, no turístico».

Lo recalca porque, recuerda una y otra vez, a medida que se vaya ganando la batalla contra la pandemia de coronavirus, «habrá mas turistas». Y también al contrario. Cualquier paso atrás en la batalla internacional contra la covid será fatal para el destino y la economía canaria.

Viene a decir Mañaricua que «la incertidumbre sigue siendo total» a pesar de la reapertura de fronteras de España, tras el fin del estado de alarma, el pasado 21 de junio. De momento, en agosto, han vuelto a abrir en torno al 50% de los hoteles que cerraron sus puertas el 19 de marzo, cuando el Gobierno suspendió la actividad turística en todo el país, dentro del estado de alarma.

En paralelo, la actividad de los aeropuertos canarios sigue creciendo, aunque la cuarentena impuesta por Reino Unido para quienes procedan de España ha llevado a dos piezas fundamentales del engranaje turístico canario, TUI y Jet2, ha suspender temporalmente las conexiones entre aquel país y las islas.

La programación diaria de operaciones en los aeropuertos y puertos isleños confirma que es el turismo interior el que más está contribuyendo a poner en marcha de nuevo la maquinaria turística. El archipiélago cerró esta primera semana de agosto con cerca de 250 vuelos interinsulares diarios; y las navieras reconocen haber recuperado ya en torno al 80% del tráfico de pasajeros respecto a las cifras de 2019, debido a la alta demanda de viajes de los residentes dentro del archipiélago.

Pero comienza a notarse también el impulso de las aerolíneas de las rutas nacionales, que generaron estos últimos días en torno a un centenar de llegadas diarias a las islas, lo que supone una oferta de unas 17.000 plazas.

Los hoteleros recuerdan que no todas estas llegadas son de turistas. Entre el pasaje se mezclan muchos canarios que vuelven a las islas a pasar el verano. Pero lo importante, reconocen, es que crezca la oferta de asientos.

Más contenido sigue el tráfico aéreo internacional, sobre todo como consecuencia de las restricciones impuestas a España por Reino Unido, el principal emisor de turistas. Pero las compañías que han suspendido sus conexiones entre aquel país y las islas las volverán a ponerlas en marcha en cuanto el Gobierno británico saque al archipiélago canario de la cuarentena, una decisión que, insisten desde el Ejecutivo autonómico, podría tomarse en cuestión de días dada la baja tasa de contagios por habitantes que se mantiene en Canarias.

«De una semana para otra puede cambiar todo radicalmente», insiste Mañaricua. Por eso los hoteleros siguen manteniendo en sus libros las reservas del turismo británico semana a semana, con la esperanza de que llegue la buena noticia. No es para menos, porque contando con este mercado, los alojamientos canarios abiertos alcanzarían e incluso superarían el 60% de ocupación media en lo que resta de agosto. Sin los británicos, se quedarán en el entorno del 50%, una diferencia que aumenta en las islas donde el peso del turismo inglés, como Tenerife y Lanzarote, roza el 40% del total.

es la ocupación media que prevén mantener en agosto los hoteles canarios que han vuelto a abrir sus puertas. Esta tasa, advierten los empresarios turísticos, bajará en torno a 10 puntos porcentuales si Reino Unido no saca a las islas de la cuarentena.