Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo (i) y Pepe Álvarez (d). / archivo

Los sindicatos piden subidas mínimas del 3,5% este año con revisión del IPC

Exigen pactar un incremento del 3,5% este año e incluir cláusulas de revisión con el IPC y amenazan con movilizaciones ya en junio si no se desatascan las negociaciones

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Los sindicatos contraatacan, aunque de momento sin declarar oficialmente la guerra. La moderación salarial y la amenaza de descolgarse de los convenios que recomienda la patronal en una época en que la inflación está fuera de control no ha gustado a UGT y CC OO, que acusaron a la CEOE de mantener una «posición cerrada e inflexible» en la mesa y le advirtieron de que «están jugando con fuego». Sin embargo, UGT y CC OO sorprendieron este jueves con una postura «razonable» y «extremadamente moderada» –como ellos mismos la definieron– y sin llegar a anunciar un calendario concreto de movilizaciones, aunque advirtieron de que en caso de no se desatasquen las negociaciones saldrán a las calles ya en el mes de junio.

Se esperaba una recomendación de subida salarial mayor tras el fracaso en la mesa de la negociación colectiva. Pero no. UGT y CC OO acordaron este jueves, en una reunión inédita que mantuvieron en la que por primera vez estuvieron presentes todas las federaciones sectoriales de ambas organizaciones, mantener la misma postura que habían defendido ante la patronal: un incremento mínimo del salario del 8% para los próximos tres años teniendo en cuenta «la diversidad de los sectores y de las empresas». Concretamente, proponen que las rentas de los trabajadores cubiertos por convenio aumenten un 3,5% este año, un 2,5% en 2023 y un 2% en 2024.

Eso sí, exigen que en los convenios se incluyan siempre cláusulas de revisión salarial que se apliquen a final de año a los trabajadores para compensarles por la diferencia entre el alza pactada y la inflación final, para así garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo. Este fue en realidad el escollo por el que encalló la negociación, ya que los empresarios se negaron rotundamente a vincular los salarios con la inflación. Y por eso en la hoja de ruta que publicaron hace un par de días abogaron p or evitar este «concepto obsoleto» y ligarlo a otros conceptos como productividad, empleo y resultados empresariales.

«Es una posición moderada», reconoció el líder de UGT, Pepe Álvarez, durante la presentación de la hoja escueta que contiene cinco puntos concretos de recomendaciones para las negociaciones de más de 5.000 convenios que faltan. «Esto lo hacemos para que no haya ninguna duda de que los salarios no tienen ninguna responsabilidad en la subida del incremento de los precios de nuestro país», explicó.

«Esto va en serio»

Pero precisamente por eso Álvarez hizo un «llamamiento» a la CEOE para que, «dentro de este margen razonable» que ofrecen los sindicatos, se desencalle la negociación, ya que si no atienden a estas demandas «extremadamente moderadas», «en los próximos días» irán a un proceso de convocatoria de movilizaciones. Es más, no pondrán «ningún límite» de cara a las movilizaciones. Y recordó a los empresarios que hay aspectos de la reforma laboral, como la ampliación de los contratos temporales de seis meses a un año, que tienen que pactar con ellos

En esta línea se manifestó también el secretario general de CCOO, Unai Sordo, quien secundó que aunque el compromiso de las organizaciones sindicales es intentar llegar a acuerdos en las mesas de negociación bajo las premisas acordadas este jueves, de no conseguirlo, Sordo indicó que habrá un proceso de movilización que se iniciará «antes de verano», en junio, y que tendrá continuidad tras él. Y lanzó un «nítido mensaje» a la patronal: «Esto va en serio. Los sindicatos no vamos a permitir que una crisis de precios que no han generado los trabajadores la vaya a volver a pagar la clase trabajadora con una devaluación intensa de los salarios».