Sindicatos y patronal piden al Gobierno «autonomía» para negociar los salarios

UGT y CCOO exigen mantener el poder adquisitivo mientras la CEOE advierte del grave error de vincular los sueldos a la inflación

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Gobierno, sindicatos y patronal han vuelto a sentarse de nuevo para negociar en este caso un posible pacto de rentas tras la convulsión que está provocando ya en la economía española la guerra en Ucrania, en vista de que la elevada inflación se mantendrá más de lo que se había previsto. Los interlocutores sociales se mostraron unidos en defender lo que hasta ahora ha sido un tema exclusivo de ellos: la negociación de la subida salarial para 2022 y, si así se pacta, para los próximos años. Y así se lo hicieron saber al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a los once ministros que formaron parte de este encuentro convocado por Moncloa.

«La negociación salarial tiene ya su carril y tiene ya su autonomía. Es una competencia de los agentes sociales», advirtió el secretario general de CC OO, Unai Sordo, en la rueda de prensa posterior. Y así lo recalcó también su homólogo de UGT, Pepe Álvarez: «Los temas que tienen que ver con los salarios el marco en el que deben continuar tratándose es el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). La guerra no puede alterar la hoja de ruta que nos habíamos marcado».

Y en esta línea se manifestaron también desde la patronal. «El AENC es algo que llevamos haciendo toda la vida y está dentro del dialogo bipartito», resaltó el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, que señaló que en la reunión «ha quedado muy claro que el AENC es totalmente independiente del pacto de rentas».

Eso sí, ambas partes rechazaron cualquier tipo de presión desde el Ejecutivo en este sentido e invitaron al Gobierno a definir qué materias deben incluirse en este pacto salarial que quieren sellar para hacer frente a un conflicto (la invasión rusa) que «no va a durar poco tiempo». Así, se emplazaron a continuar trabajando en identificar qué asuntos requerirán de este pacto.

Pero hasta aquí llega la sintonía entre sindicatos y patronal, que se mostraron, sin embargo, totalmente contrarios en el resto de temas. Así, tanto UGT como CC OO exigieron garantizar el poder adquisitivo de los trabajadores y apostaron por alcanzar un acuerdo de negociación colectiva a dos o incluso tres años en el que se blinden los salarios de los trabajadores con cláusulas de revisión salarial. Así, si se incluyen estas garantías en los convenios, el porcentaje de subida de los salarios tendría «menor importancia».

«La inflación muy alta que tenemos no va a poder repercutirse de forma inmediata al conjunto de los salarios, pero en el plazo de tres años hay que garantizar que conserven su poder de compra y eso se hace a través de cláusulas de revisión salarial», explicó Sordo, que denunció que «los salarios no pueden pagar el pato ni ser los paganos de la elevada inflación»

En el lado opuesto, Garamendi advirtió del «grave error de futuro» que sería para España volver a indexar los salarios al IPC. De igual forma, desde la patronal rechazaron cualquier subida de impuestos o de límites al reparto de dividendos, tal y como reclamaron los sindicatos.

Y es que defendieron que los pactos de rentas han estado ligados históricamente a la fiscalidad o a espacios de protección social, según resaltó Sordo, que se mostró partidario de «contener» la distribución de dividendos y de los beneficios de las empresas así como de actuar sobre el Impuesto sobre Sociedades, cuyo margen de recaudación aún es muy amplio pues apenas sirve para ingresar un 10% de los beneficios empresariales.