Yolanda Díaz, junto a Unai Sordo y Pepe Álvarez. / archivo

El Gobierno presentará otra propuesta sobre la temporalidad para atraer a la patronal

Los sindicatos acusan a la patronal de «bloquear» la negociación y amenazan con movilizaciones «de alto voltaje» si no retiran el texto

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El Ministerio de Trabajo va a reelaborar un documento con una nueva propuesta para atajar la temporalidad y conseguir que tanto los sindicatos, como sobre todo la patronal, se sumen al acuerdo sobre la reforma laboral. El pacto debe estar listo antes de fin de mes.

Tras la reunión mantenida este miércoles en el seno del diálogo social, el Gobierno dará una nueva redacción a sus propuestas sobre contratación temporal (artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores) y los fijos discontinuos (artículo 16). En un principio propuso limitar la temporalidad al 15% de la plantilla de cualquier empresa, aunque visto el rechazo de los empresarios, el Ejecutivo ha ido modulando su posición para conseguir el consenso que exige la UE.

Porque a medida que avanzan las semanas, el acuerdo se complica aún más. El contraataque de la CEOE, que presentó el martes de forma inesperada un pormenorizado planteamiento de cómo debía modernizarse el mercado laboral, ha tensado aún más la negociación. Sobre la mesa quedaron dos propuestas que además pueden definirse como prácticamente antagónicas.

Pero nadie quiere tirar la toalla. Aún no. Es más, desde el Gobierno descartan que la negociación esté atascada. «No, no, yo creo que está avanzando bien, hay un compromiso por parte de todos los agentes sociales para lograr ese acuerdo antes de final de año», aseguró en una entrevista en Onda Cero la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, quien remarcó la importancia de lograr un acuerdo tripartito para así concitar un «amplio apoyo social». «Intentaremos llegar a un acuerdo», replicó por su parte la ministra de Trabajo, quien se negó a valorar la propuesta de la CEOE y pidió «discreción» para dejar trabajar a los agentes sociales.

Sin embargo, de puertas para dentro la posibilidad de alcanzar un acuerdo bipartito –al igual que ha sucedido con el salario mínimo y el nuevo mecanismo de equidad de las pensiones– toma cada vez más fuerza. Porque queda menos de un mes no ya para rubricar un pacto, sino para que el decreto ley con la nueva normativa laboral se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La fecha tope para su aprobación es el 28 de diciembre, cuando se celebrará el último Consejo de Ministros del año, según apuntó Díaz.

Pero mientras el Gobierno trataba de quitar hierro a la propuesta de la CEOE que supone una enmienda a la totalidad de lo negociado hasta ahora, con un rotundo rechazo a los límites que se quieren imponer a la temporalidad y su negativa a dar prioridad al convenio del sector –«se han presentado muchos textos», decía Díaz–, desde CCOO sí trasladaron su profundo malestar por este nuevo «bloqueo» a la negociación que supone este giro de rumbo de la patronal. «No se puede permitir cambiar el perímetro de negociación», denunció su secretario general, Unai Sordo. Así, el líder de CCOOacusó a los empresarios de generar «presión» y «tensión» en el diálogo social y amenazó con «movilizaciones de alto voltaje» si no retiran esta propuesta.

Con el reloj corriendo en contra, desde la CEOE denuncian que la falta de tiempo puede ser una traba importante y, en este sentido, su presidente, Antonio Garamendi, lanzó un mensaje al Gobierno a través de una entrevista concedida a 'Financial Times': «un acuerdo de mínimos puede ser más eficaz que un desacuerdo de máximos». Es más, advirtió que «una reforma chapucera podría dañar la competitividad de las empresas».