Antonio Garamendi, hoy durante un Desayuno Informativo de Europa Press. / ep

Garamendi da por sentado que no habrá acuerdo para la reforma laboral

El presidente de la CEOE advierte al Ejecutivo que no está «obligado» a que le guste ni a hacer contrapropuestas: «Esto no consiste en que yo traiga un modelo. ¡Que me lo traiga el Gobierno!»

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Los empresarios tienen el hacha de guerra levantado contra la derogación de la reforma laboral e incluso parece que ya hayan tirado la toalla a la hora de llegar a un entendimiento con el Gobierno en esta materia. «Yo no me veo obligado. Por parte del Gobierno es legítimo, si un ministerio quiere hacer una reforma laboral, que lo haga. Pero no estoy obligado a que me guste ni a hacer contrapropuestas», explicó con firmeza este martes el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien dijo a modo de predicción: «Tenemos que empezar a acostumbrarnos a llegar a acuerdos o desacuerdos. De forma constitucional».

En este sentido, la patronal rechaza de plano, tal y como anticipó la semana pasada en un duro comunicado después de mantener una de las habituales reuniones de la mesa tripartita, dar su apoyo a la propuesta de modernización del mercado laboral elaborada por el Ministerio de Trabajo. «Tal y como está, ya te digo yo que no llegaremos a acuerdos», repitió en varias ocasiones Garamendi durante su participación en Los Desayunos Informativos de Europa Press.

Es más, el directivo vasco quiso dejar claro que los empresarios están profundamente preocupados por este tema, «más preocupados por esto que por los fondos europeos», y señaló que puede ya estar provocando una parálisis en la actividad. «Cuidado porque a veces los anuncios son peores que las conclusiones. Las empresas quieren predictibilidad, saber qué pasa, el estadio en el que juegan. Y la gente con anuncios de este tipo lo que hacen es pararse hasta que no esté la norma», apuntó, precisando que la consideran más «una contraacción y que no va a generar empleo».

El presidente de la patronal, visiblemente enfadado con este asunto, dejó claro que para ellos la reforma laboral de 2012 puesta en marcha por el PP fue «eficaz» y además rechazó que desde Europa estén pidiendo derogarla. «Sabemos que Europa no está pidiendo esto, que está pidiendo otra cosa: que hablemos de cómo reducimos la temporalidad a través de los contratos. Y nos sentaremos a hablar de esto. Nos sentaremos en todas las mesas, pero esto no consiste en que yo traiga un modelo. ¡Que me lo traiga el Gobierno!», apuntó, en un claro reproche al departamento de Yolanda Díaz, cuya forma de trabajar es pedir a los agentes sociales que les hagan propuestas.

«No se puede reconducir la situación, tal y como está no», reconoció Garamendi. Las negociaciones, aunque atascadas, continúan, pero el tiempo avanza y la fecha límite para que la nueva norma laboral esté lista antes del 31 de diciembre. Para entonces, la reforma laboral debe estar aprobada, con o sin acuerdo, según el compromiso adquirido por la vicepresidenta segunda.

«El mal día» del ministro Escrivá

Tampoco se vio demasiado emocionado a Garamendi con la primera fase de la reforma de las pensiones a la que han dado su respaldo y que vuelve a revalorizar las pensiones con los precios, algo a lo que la CEOE se posicionó en contra por disparar el gasto. «Las empresas hemos aceptado el IPC real porque viene del Parlamento, pero es uno de los elementos que hace insostenibles las pensiones. Las pensiones hay que ligarlas al empleo», apuntó. Por ello, su reivindicación es que siga en vigor el factor de sostenibilidad, «da igual cómo se llame».

El líder de la patronal volvió a cargar contra el ministro Escrivá, tanto por su modelo de ERTE que reiteró que no les gusta, como, sobre todo, por sus polémicas declaraciones sobre los ajustes que vendrán en la generación del 'babyboom'. «El ministro ha adelantado un debate que no tocaba ahora. Tuvo un mal día y nos colocó un mal año a los demás. Que lo lleven al Parlamento, al Pacto de Toledo y después lo hablaremos», criticó.

Tampoco se vio demasiado emocionado a Garamendi con la primera fase de la reforma de las pensiones a la que han dado su respaldo y que vuelve a revalorizar las pensiones con los precios, algo a lo que la CEOE se posicionó en contra por disparar el gasto. «Las empresas hemos aceptado el IPC real porque viene del Parlamento, pero es uno de los elementos que hace insostenibles las pensiones. Las pensiones hay que ligarlas al empleo», apuntó. Por ello, su reivindicación es que siga en vigor el factor de sostenibilidad, «da igual cómo se llame».

El líder de la patronal volvió a cargar contra el ministro Escrivá, tanto por su modelo de ERTE que reiteró que no les gusta, como, sobre todo, por sus polémicas declaraciones sobre los ajustes que vendrán en la generación del 'babyboom'. «El ministro ha adelantado un debate que no tocaba ahora. Tuvo un mal día y nos colocó un mal año a los demás. Que lo lleven al Parlamento, al Pacto de Toledo y después lo hablaremos», criticó.

«Es muy importante que no se nos transfiera la responsabilidad que en muchos casos es de otros», recalcó.