Una oficina de empleo. / foto: Efe | vídeo: ep

El empleo se frena bruscamente y sube el paro en el peor julio de la historia

El Gobierno ya lo había vaticinado pero por primera vez en el inicio de verano se han destruido más de 7.300 puestos y hay 3.230 desempleados más

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Freno brusco del empleo en pleno verano, una época propicia para el mercado laboral. El Gobierno quiso prepararnos para un mala noticia y ya vaticinó en los últimos días una ralentización desde la segunda quincena de julio por culpa de «incertidumbres» en el mercado laboral. Pero ha sido un julio negro, peor de lo esperado y lejos de las previsiones que hace poco más de dos semanas hizo el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá.

Es más, se trata del peor julio de toda la historia, al menos desde que existen registros. Nunca antes, ni siquiera en plena pandemia ni durante la Gran Recesión, se había destruido empleo en el mes en el que muchos españoles comienzan las vacaciones. Y tampoco es nada habitual que el paro haya subido, hay que remontarse al año 2008. Pero así ha sido en 2022, cuando se han perdido 7.366 afiliados de media y el paro se ha elevado en 3.230 personas, después de muchos meses en los que el mercado laboral había dado señales de una resiliencia inédita en medio de un escenario complejo marcado por la guerra de Ucrania, la crisis de los precios y los problemas de suministro.

Porque hasta ahora el mercado de trabajo español se caracterizaba por una debilidad extrema al que cualquier acontecimiento externo impactaba de lleno, pero en esta ocasión mantuvo su robustez e incluso crecía a ritmos muy elevados y por encima del avance de la economía, algo también inusual. Solo en los últimos dos meses se había percibido una cierta desaceleración, que ahora se acentúa. Y eso que aún no ha comenzado el otoño, que es el periodo en el que tradicionalmente se pierden puestos, por lo que todo hace indicar que esto solo acaba de comenzar.

La clara desaceleración del empleo se refleja en el avance interanual, que se ha recortado de golpe cinco décimas en julio, 1,2 puntos porcentuales en los dos últimos meses. Así, ha pasado de crecer por encima del 5% en abril y mayo a caer al 3,8% en julio. En cualquier caso, cabe destacar que sigue siendo un incremento muy fuerte que ha permitido generar casi 750.000 puestos en el último año y el sistema se mantiene por encima de la barrera de los 20,3 millones de afiliados.

El Gobierno quiso quitar hierro a esta ralentización, destacó el «aguante» y la «tendencia positiva» del mercado de trabajo gracias a la reforma laboral y atribuyó este estancamiento a un adelantamiento a junio de la mayor parte de las contrataciones para la campaña veraniega, así como a un muy mal dato del empleo en la educación.

«La evolución positiva que normalmente tienen algunos sectores ha sido un poco menos positiva y la negativa de otros sectores un poco más negativa», explicó el nuevo secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez, quien habló de una «desviación relativamente poco importante» y lanzó un «mensaje de confianza» ya que «nuestro mercado de trabajo es hoy más fuerte».

Efectivamente, en julio prácticamente todos los sectores han sumado nuevos cotizantes: 51.400 en sanidad, 39.200 en el comercio, 23.000 en la hostelería, más de 10.000 en la industria... Pero son crecimientos más débiles que en los años precedentes e insuficientes para compensar la fuerte destrucción que se ha registrado en la educación, que pierde más de 115.000 puestos, y en el campo, con 51.500 afiliados menos.

Mayor rotación

La desaceleración llega también a la contratación, que, con más de 1,66 millones de firmas, registra una caída del 6,4% respecto a junio, un 10% interanual. La caída en este caso es mayor en la contratación indefinida –que duplica la media general y se eleva hasta el 12%– que en la temporal, que se reduce al 1,2%. Así, en julio se firmaron 685.000 contratos indefinidos, 100.000 menos que en junio, pero más del triple que un año atrás gracias a la entrada en vigor de la reforma laboral.

Gracias a ella, el 41% de las contrataciones de julio son indefinidas, tres puntos por debajo de junio pero multiplica por cuatro la media histórica de un mes de julio. En esto pidió fijarse el presidente, Pedro Sánchez, quien recalcó el «cambio estructural» que ha supuesto la reforma acordada con los agentes sociales. «El Gobierno no va a caer ni en la euforia ni en el catastrofismo», aseguró.

No obstante, cabe destacar que se está acortando la duración de los contratos indefinidos y hay una mayor rotación que antes de la contrarreforma, como se refleja en el hecho de que casi 30.000 personas en julio firmaron más de un contrato de este tipo. Asimismo, el 58% de esos contratos son a tiempo parcial o fijos discontinuos, , lo que pone en duda que se traten de empleos estables.

Todo esto hace prever también que una parte de esos puestos se perderán en un otoño que será, sin duda, complejo.