La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. / efe

Díaz, optimista: «La negociación de la reforma laboral va muy bien»

Desde UGT abren la puerta a un acuerdo solo en determinadas partes mientras el Gobierno elabora contrarreloj una nueva propuesta sobre temporalidad

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El Gobierno mantiene su optimismo en alcanzar un acuerdo tripartito para reformar el mercado laboral español y trabaja a contrarreloj para presentar este viernes un nueva propuesta de temporalidad para atraer a la patronal. Así se encargaron de proclamarlo este jueves dos de los ministros implicados en esta negociación que niegan esté atascada después del cambio de guión que supuso la contrarreforma de la CEOE. Es más, el Ejecutivo quiso darle la vuelta a la situación y, pese a que el texto elaborado por los empresarios supone una enmienda a la totalidad del planteamiento que estaba encima de la mesa, recalcó que solo el hecho de que la patronal presente un documento es «un buen paso» y significa que quiere también un pacto.

«La negociación va muy bien. Me consta», aseguró en dos ocasiones la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, como si por repetir este deseo pudiera convertirse en realidad. «El Ministerio de Trabajo está por el acuerdo, quiere el acuerdo de todas las partes», recalcó la ministra, quien dijo ser «optimista» respecto a la posibilidad de lograrlo, un optimismo que también comparte su homólogo de la Seguridad Social, José Luis Escrivá.

Díaz hizo hincapié en que todas la partes están trabajando «de manera entregada y sacrificada» para abordar uno de los principales problemas del país: el paro estructural, la precariedad y la temporalidad. En este sentido, lejos de ver como un problema el nuevo texto elaborado por la patronal, lo calificó como «una cosa muy buena» porque cuando las partes presentan documentos «es que están por el sí». Y recordó que en las dos últimas negociaciones que no fructificaron, como la subida del salario mínimo y la del nuevo mecanismo de equidad intergeneracional, no llegaron a presentar ningún papel.

La diputada gallega, sin embargo, no quiso hacer valoraciones de la nueva propuesta, pero sí Escrivá, quien la calificó de «verdaderamente constructiva», ya que «aporta elementos», alguno de los cuales se incluirán en la nueva propuesta que presentará este viernes el Gobierno. «Habrá cosas que sí, cosas que no y cosas que habrá que ajustar», precisó.

También desde los sindicatos trataron de poner énfasis en la importancia de lograr un acuerdo de todas las partes. Incluso el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, que aseguró que «se puede y se debe llegar a un acuerdo», abrió la mano a una posibilidad que hasta ahora no se contemplaba: un acuerdo de la CEOE en determinadas partes y un desacuerdo en otras. «Vamos a ver si el acuerdo es del 100% o no, porque hay diferentes capítulos, algunos son más complicados para los empresarios, como la contratación», explicó. Sin embargo, sí vio más posible que la patronal, que a su juicio tiene «presiones importantes», dé su apoyo en los cambios en la negociación colectiva y en el nuevo modelo de ERTE.

Menos optimista se mostró el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien reconoció claramente que «en este momento las posiciones no están cerca» e insistió en su idea de que es mejor «un acuerdo de mínimos» que un desacuerdo de máximos.