El desempleo juvenil crece: uno de cada cinco parados es menor de 25 años

La tasa de paro de este colectivo escala por encima del 30%, con 540.000 jóvenes sin trabajo, y duplica la media europea

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Pese a la fortaleza y resiliencia que está mostrando el mercado de trabajo español en un tiempo de crisis e incertidumbre económica, su gran talón de Aquiles sigue siendo el elevado desempleo, que va camino de enquistarse y supone un «serio problema en el corto y medio plazo», especialmente grave para los jóvenes. Así lo advierte este jueves en un comunicado la patronal de las empresas de trabajo temporal Asempleo.

Así, en este último trimestre, lejos de rebajarse, el desempleo juvenil se ha disparado significativamente hasta situarse en las 540.000 personas. España ha sumado en un solo trimestre 72.000 parados más menores de 25 años, lo que supone que prácticamente uno de cada cinco desempleados son jóvenes (un 18,1%).

La brecha de género también afecta al desempleo en este colectivo con más de cuatro puntos porcentuales de diferencia, aunque en este caso al contrario: afecta menos a las mujeres que a los hombres. Concretamente, los varones menores de 25 años representan un 20,6% del total de parados masculinos, un porcentaje que ha ido in crescendo y no se alcanzaba desde 2009. Por su parte, las mujeres menores de 25 años representan el 16,1% de total de paradas, con lo que se vuelve a niveles de 2013, en plena crisis financiera.

Pese a que el peso de este colectivo es inferior al registrado a comienzos de la crisis financiera de 2008, el número de desempleados es mayor. Así, mientras los hombres menores de 25 años alcanzaban la cifra de 217.000 parados en el tercer trimestre de 2007, en la actualidad son 276.000. En el otro lado, las mujeres menores de 25 años registraban 244.000 desempleadas en 2007 y ahora, en el mismo periodo de 2022, suman 264.000.

«Los vientos de cola que empujaban la recuperación del empleo han cesado, y eso se hace más evidente en las dinámicas de ciertos colectivos como puedan ser parados de larga duración, mayores de 45 años o desempleo juvenil», avisa Asempleo.

De esta forma, España vuelve a registrar tasas de paro juvenil por encima del 30% con una tendencia que ha visto frenado su descenso en los dos últimos años, muestra del debilitamiento que se aprecia desde el comienzo de septiembre, según señala este informe.

Falta de oportunidades

Así, la tasa de paro juvenil actual en España, pese a haberse reducido al 31% desde máximos por encima del 50%, supera en 13 puntos porcentuales la que se registraba al inicio de la crisis de 2008, con lo que no se inicia la crisis actual con la misma estructura de desempleo que en crisis anteriores. Además, es la más alta de Europa y duplica la media comunitaria.

«Esto evidencia la falta de oportunidades laborales y de pasarelas al empleo para los jóvenes españoles, una escasa o poco eficiente política de empleo y un poco aprovechamiento del nuevo talento que termina buscando fuera lo que no encuentra dentro de nuestras fronteras», denuncia Asempleo, que hace hincapié en que existe un «gran escalón» entre lo que demanda el mercado laboral y para lo que se preparan nuestros jóvenes.