Calviño pide «unidad» a los empresarios para subir el salario mínimo después del verano

Yolanda Díaz guarda silencio mientras Irene Montero considera que incrementarlo supone un «respaldo» a las tesis de Unidas Podemos

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

A la patronal no le ha sentado bien la posibilidad de que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) suba en otoño. «Creo que no es el momento de subir el SMI, sino de recuperar el empleo y consolidarlo», volvió a reiterar el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, pocas horas después de que la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, avanzara el martes en rueda de prensa que si el empleo sigue evolucionando bien, en septiembre podrían decidir incrementarlo para la recta final de año.

Ante estas críticas Calviño pidió a los empresarios, con los que siempre ha estado en sintonía, «unidad», ya que cuando se hacen las cosas de forma conjunta se logran unos resultados «extraordinarios». Y mostró su confianza en que tendrán un papel clave en la recuperación.

«Esta semana hemos sabido que España lidera a nivel mundial el ritmo de vacunación y esto lo estamos consiguiendo porque remamos todos en la misma dirección», resaltó la ministra de Asuntos Económicos, que apuntó también que esto es un «éxito colectivo espectacular de la sociedad española y no solo del Gobierno».

Por ello, afirmó que «es el momento» de mejorar las condiciones laborales y crear empleo de calidad, ya que –defendió– «es la combinación más potente para que sigamos creciendo y se reduzca la desigualdad».

En esta línea, Calviño, que volvió a descartar que haya discrepancias dentro del Ejecutivo, recordó que desde hace tres años se ha subido el SMI un 30% y que España estaba en esa senda de progreso en cuanto al salario mínimo cuando llegó la pandemia. «Es evidente que tenemos que seguir tomando decisiones adecuadas como Gobierno responsable y tenemos que seguir con la senda de aumento del SMI con la seguridad de que esto no va a poner en riesgo ni la recuperación económica ni la creación de empleo», apuntó.

Quien no se ha pronunciado aún al respecto es la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, tras la batalla que ambas han mantenido, pero sí lo hizo este miércoles su compañera de filas, la ministra de Igualdad, Irene Montero, quien apuntó que esta decisión es un «respaldo» a las tesis de Unidas Podemos, que «siempre» ha defendido ese incremento.

Bloqueo en la reforma laboral

Más complicado aún parece conseguir el apoyo de la patronal a la contrarreforma laboral. Y Calviño lo sabe: «Va a ser difícil». La vicepresidenta reconoció que las posiciones de los distintos agentes sociales están alejadas y no va a ser fácil elaborar estas reformas, aunque confía en que en septiembre puedan «volver a sentarse a hablar» y alcancen un consenso antes de que finalice el año. Y es que la reunión que mantuvieron este miércoles -la última del verano- terminó «sin consenso».

«Tenemos que aprovechar esta ventana de oportunidad para llegar a un acuerdo antes de final de año, no porque lo exija Bruselas, sino porque es bueno para el país», defendió la responsable económica del Gobierno en una entrevista en el programa 'Al Rojo Vivo' de La Sexta.