</p><p>El buque 'Amazon', de la compañía Mcdermott, volvió esta semana al puerto de Las Palmas donde se ha convertido ya en un habitual. Está realizando un trabajo de instalación de tuberías de gas entre Mauritania y Senegal. Vino a hacer un cambio de tripulación. / Arcadio suárez

La Luz teme una fuga de barcos de trasbordo a África con la directiva de derechos de emisiones

A partir de enero los barcos en tránsito podrían desviarse al continente africano para evitar el pago de la 'tasa verde' en Europa

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Los empresarios del puerto de las Palmas expresaron ayer su temor a que, a partir del uno de enero, cuando entre en vigor la normativa europea de derechos de emisión sobre el tráfico marítimo, se produzca una fuga de barcos desde La Luz a puertos africanos. El riesgo es sobre todo para los buques que realizan trasbordo en sus rutas intercontinentales y que, con el fin de no pagar esos derechos, se desvíen a puertos del continente vecino a realizar sus operativas.

La nueva normativa europea pretende reducir las emisiones de gases de efectos invernadero en un 55% hasta 2030 y a tal fin obligará desde enero a las navieras que toquen puertos europeos al pago de derechos de emisión.

La aplicación será gradual y comenzará con el pago de un 20% de los derechos de emisión en enero para llegar a 2026 con el 100%. Los barcos deberán abonar la totalidad de los derechos en sus desplazamientos entre puertos europeos y será del 50% cuando solo se toque un puerto comunitario en el origen o destino. En caso de no abonarse estas cantidades habrá sanciones e incluso Europa podría denegar la entrada a los barcos de esa naviera en los puertos europeos.

Excepción para Canarias pero solo con península y Europa

Es cierto que Canarias se beneficia de una excepción de esa 'tasa verde ' en el tráfico marítimo -similar a la aprobada en el tráfico aéreo- pero en los barcos solo afecta a las rutas con península y Europa no a las intercontinentales. Tal y como aprobó el pleno del Parlamento Europeo en junio de este año, las empresas navieras podrán entregar hasta el 31 de diciembre de 2029 un 55% menos de derechos de emisión con respecto a las que produzcan en los viajes entre un puerto situado en una región ultraperiférica (RUP) de Europa como Canarias y un estado miembro e incluso entre dos puertos diferentes situados en distintas RUP del mismo Estado miembro, como señaló ayer el eurodiputado, Gabriel Mato.

Las rutas de trasbordo entre distintos continentes quedan fuera.

«La aplicación de esta directiva perjudica a todos los puertos europeos y españoles pero sobretodo a Las Palmas porque somos un puerto limítrofe y estratégico», indica el presidente de la comisión de Puertos de la Cámara de Comercio de Gran Canaria y presidente de la patronal portuaria, Oneport, José Mayor.

Medidas para evitar la pérdida del tráfico de trasbordo

Según apunta, el sector portuario está a favor de una reducción de las emisiones contaminantes pero aboga por un mayor plazo para el cumplimiento de la medida y valorando el perjuicio económico. «Si no se toman medidas vamos a sufrir una fuga de barcos a los puertos limítrofes», indica Mayor.

Desde los puertos canarios se defiende algún tipo de «excepción» a esta tasa verde también para el tráfico de trasbordo.

La preocupación de La Luz es similar a la que existe en los puertos españoles del sur por la competencia que puede ejercer Tánger Med, que está al margen del pago de esos derechos de emisión al no ser un puerto comunitario. A tal fin ayer se produjo un encuentro entre el presidente de Puertos del Estado, Álvaro Rodríguez Dapena, con el presidente de la comisión de Puertos de la Cámara de Comercio de España, José Vicente Morata.

Preocupación también en los puertos del sur de España

Dapena destacó que desde Puertos del Estado se habían llevado a cabo varias gestiones ante Bruselas para tratar de evitar el riesgo, admitido por él, de «fuga de tráficos portuarios» a países del entorno. Desde la Cámara de Comercio de España, diversos análisis realizados apuntan a que si no se toman medidas van a surgir 'paraísos de CO2', a donde recurrirían los barcos para librarse del pago de los derechos de emisión.

De esta manera, y con el objetivo de prevenir efectos no deseados tanto para el medio ambiente como desde el punto de vista económico y comercial, la comisión de Puertos de Cámara de España propone reformular la directiva en varios aspectos. Entre ellos propone modificar la definición de 'Port of Call', con el fin de evitar que una parada en un puerto de transbordo en un país no UE 'ponga a cero' el contador de CO2 de la travesía, minorando así desvíos de rutas a puertos limítrofes.

Los pesqueros rusos se repararán en Casablanca en lugar de en Las Palmas

El centenar de pesqueros rusos que operan en el Atlántico norte oriental y que, hasta antes de la guerra tenían el puerto de Las Palmas como base para avituallarse y realizar trabajos de mantenimiento, se marcharán a partir del próximo año a Casablanca. Así lo indicó hace unos días el jefe de la oficina de representación de la Agencia Federal rusa de Pesca (Rosrybolovstvo) en Marruecos, Mikhail Tarasov.

Este negocio supone al año unos ingresos al puerto de Las Palmas de unos 100 millones de euros, como apunta el presidente de la comisión de Puertos de la Cámara de Comercio de Gran Canaria, José Mayor, que lamenta la pérdida de este negocio.

Los barcos rusos no han vuelto a entrar en el puerto de Las Palmas desde que la Unión Europea prohibiera la entrada de buques de esta bandera a los puertos europeos. Entonces se especuló con su marcha al astillero de Agadir y ahora se apunta al de Casablanca, que aún se está ultimando.

La presidenta de la Asociación de empresas de Reparación Naval (ARN) de Las Palmas, Luisa Ramos, valora en su justa medida la pérdida de estos barcos.

Respecto a la posible competencia que los astilleros africanos, como el que pronto arrancará en Casablanca, pueda suponer para las empresas de Las Palmas, Ramos muestra dudas. «El puerto de Las Palmas es una referencia en el sector y no solo por el buen hacer sino también por los cumplimientos de plazos que es algo muy importante para los armadores», manifiesta.