Canarias saca músculo turístico en Navidad

08/12/2018

El archipiélago prevé frenar en diciembre el descenso de las llegadas registrado en verano y aspira a mantener cerca de un 80% de ocupación hotelera. Los núcleos turísticos más demandados en islas como Gran Canaria rozarán el lleno. El destino cerrará 2018 con unos 15,5 millones de visitantes.

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José Miguel Pérez Las Palmas de Gran Canaria

El destino canario prevé minimizar la inevitable caída de visitantes que arrastra este 2018 en el tramo final del año y en el primer trimestre de 2019, cuando el archipiélago exhibe su fortaleza con el clima como principal aliado frente a sus adversarios turísticos.

Los hoteleros dan por hecho que las ocupaciones medias caerán este mes de diciembre entre dos y cuatro puntos porcentuales respecto al año pasado, lo que significa que el conjunto de la oferta se mantendrá por debajo del 80%, aunque en los puntos turísticos con más demanda muchos establecimientos mantendrán prácticamente el lleno.

El sector da por bueno este resultado, teniendo en cuenta la presión que están ejerciendo los destinos del Mediterráneo oriental sobre los mercados turísticos, con una política de precios mínimos con la que ya han comenzado a recuperar clientes y a hacer que las reservas crezcan a un ritmo de dos dígitos.

Y para muestra, un botón. O mejor dicho, un puente, el de la Constitución. En estos días festivos, la oferta de alojamiento turística de Gran Canaria mantiene una ocupación media por habitaciones de en torno a un 85%, según los empresarios del sector.

Este porcentaje se eleva en el caso de los hoteles por encima del 90% en las zonas del sur de la isla con mayor demanda, como Meloneras. Algunos establecimientos, de hecho, han vuelto a colgar el cartel de completo, gracias en parte a la contribución del turismo local, que ha ocupado parte de las plazas vacantes que han dejado otros mercados europeos como el británico o el alemán.

El viceconsejero de Turismo del Gobierno de Canarias, Cristóbal de la Rosa, insiste en que las islas están resistiendo mejor incluso de lo que preveían algunas sectoriales turísticas como la tinerfeña Ashotel.

En los diez primeros meses de este 2018 el destino ha superado los 12,9 millones de turistas internacionales y nacionales, lo que significa que ha perdido 322.000 turistas (-2,4%) respecto al mismo periodo del excepcional 2017, según los datos de Promotur.

Han llegado 386.592 extranjeros menos (-3,3%), sobre todo como consecuencia del bajón de las llegadas desde Reino Unido (277.205 británicos menos), y en menor medida, desde Italia (43.500) y Alemania (41.000 menos).

Pero el aumento de 64.368 turistas peninsulares en lo que va de año ha contribuido a suavizar el aterrizaje del destino.

De mantenerse esta evolución, De la Rosa confía en que el archipiélago cerrará todo el año con unos 15,5 millones de turistas, lo que representaría el segundo mejor año del historia, tan solo por detrás de 2017, cuando se rozaron los 16 millones de visitantes.

El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas, José María Mañaricua, confía en lo alcanzable de este objetivo, gracias a la «fortaleza» de las islas en el invierno.

Pero advierte de que la prueba de fuego llegará a partir del 30 de marzo, cuando tras la Semana Santa comience la temporada baja. «Será en mayo y junio cuando podremos hacernos una idea del impacto real del nuevo escenario internacional sobre nuestro destino», insiste Mañaricua.

Las primeras alertas han llegado desde Alemania: las reservas turísticas para el verano de 2019 desde el segundo país emisor más importante para las islas caen a un ritmo de dos dígitos, mientras se disparan en Turquía.