Extracción de petróleo y gas en el Mar del Norte. / REUTERS

Rusia busca destino a su petróleo ante las sanciones por la guerra

Asia ha aprovechado para comprar crudo ruso más barato, pero la Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé un desplome de las exportaciones en el país

C. A.
C. A. Madrid

Las sanciones a Rusia por la invasión en Ucrania habían sido hasta ahora un símbolo de unidad en Europa y EE UU frente a la guerra. Hasta ahora. La idea de imponer nuevas sancniones a la importación de petróleo y gas ruso amenaza con dividir el bloque, con algunos países como Alemania muy dependientes de esta parte del mundo para obtener sus materias primas.

Esta misma semana, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) advirtió a la Unión Europea (UE) que las sanciones podrían generar una de las peores crisis de suministros del energetico en la historia. Y que sustituir el crudo que exporta el país es prácticamente imposible. Hay que recordar que Rusia exportó cinco millones de barriles diarios (mb/d) de petróleo en 2020, la mitad hacia países europeos, en especial Alemania, Países Bajos, Polonia.

Mientras en la región aumenta la tensión por las nuevas posibles sanciones, Asia ha tomado el relevo del Viejo Continente, pactando contratos de suministro de petróleo ruso más baratos que hasta ahora, según se desprende del último informe mensual de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

A base de menores precios, Rusia espera poder mantener a flote su capacidad de bombeo. Así que las empresas asiáticas están aprovechando para reforzar su posición como clientes de ese crudo más barato, ante la reetirada del mercado de empresas como Shell o Vito Group, que ya se han comprometido a reducir e incluso eliminar producto de origen ruso.

Caída de la demanda

Pese a todo, la AIE no espera que el país pueda mantener esta situación a medio plazo. De hecho, estima que la oferta y las exportaciones de petróleo procedentes de Rusia han seguido cayendo y en lo que va de abril se calcula la pérdida de unos 700.000 barriles diarios de producción, «que aumentarán a un promedio de 1,5 mb/d para el mes a medida que las refinerías rusas extiendan los recortes de producción, más compradores eviten su crudo y la capacidad de almacenamiento de Rusia se complete».

De esta manera, a partir de mayo, la AIE calcula que cerca de 3 mb/d de la producción rusa de petróleo podrían estar fuera del mercado debido a las sanciones internacionales y a medida que el impacto del embargo impulsado por los clientes entre en vigor.

«Mientras que algunos compradores, sobre todo en Asia, aumentaron las compras de barriles rusos con grandes descuentos, los clientes tradicionales están recortando», recuerda la AIE en su informe. Pero añade que, por ahora, tampoco se observa un preocupante incremento de los volúmenes destinados a China, donde las refinerías han reducido las operaciones ante el parón por el aumento de los casos de coronavirus y las nuevas restricciones, que han afectado la demanda de petróleo.

Precisamente, la agencia adscrita a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha rebajado en 260.000 barriles diarios su estimación de crecimiento del consumo y prevé ahora que la demanda mundial de crudo aumentará en 2022 hasta un promedio de 99,4 mb/d, frente a los 97,5 mb/d correspondientes a 2021.

«Los estrictos confinamientos en China nos han llevado a revisar aún más a la baja nuestra estimación de la demanda de petróleo en el segundo trimestre de 2022 y para todo el año», ha explicado la AIE en su boletín mensual de abril, donde ha apuntado también que los datos de demanda más completos del primer trimestre del año, especialmente en los Estados Unidos, fueron mucho más bajos de lo estimado inicialmente.