La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. / R. C.

La luz se desploma al precio que tenía antes de la guerra

Teresa Ribera admite que Argelia subirá el precio de esta materia prima, aunque espera que sea de forma «moderada»

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Han tenido que pasar casi dos meses de conflicto en Ucrania para volver a ver los precios de la electricidad al nivel que tenían justo antes de que Rusia iniciara la invasión el pasado 24 de febrero. Para este viernes, el coste de generación de la luz cae de forma fulminante hasta los 154 euros/MWh, lo que supone una reducción del 28% con respecto al precio de este jueves.

De hecho, habrá determinados tramos horarios en los que los precios caigan a mínimos históricos. En concreto, entre las 16.00 y las 18.00 horas de este viernes, el mercado marca un coste de apenas 7 euros/MWh; entre las 15.00 y las 16.00 horas, a 20 euros, una referencia exacta al tramo comprendido entre las 18.00 y las 19.00 horas. Eso sí, el máximo llegará a la punta de 252 euros/MWh a las diez de la noche.

Estos desplomes y grandes diferencias horarias se explican fundamentalmente por la entrada de electricidad procedente de las centrales renovables, que trabajarán este viernes a pleno rendimiento gracias a las favorables condiciones meteorológicas. En concreto, las eólicas aportarán un 37% del mix eléctrico y las solares marcarán su récord de producción en este año con un porcentaje que superará el 12%. Con ello, los ciclos combinados de gas apenas son necesarios para aportar un 4,4% a toda la demanda. Hasta ahora, los ciclos combinados inyectaban entre un 15% y un 20% de la luz. Es decir, eran mucho más necesarios que para jornadas como la de este viernes.

Por otra parte, el Gobierno apunta directamente a las compañías energéticas, por la presión que están ejerciendo para que España y Portugal no consigan que la Unión Europea autorice la limitación del precio del gas en los 30 euros/MWh para reducir el coste de la luz. La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha criticado que las firmas españolas quieran hacer «descarrilar» la propuesta conjunta que Bruselas ya tiene en su poder, pendiente de su autorización, con o sin nuevas recomendaciones.

Ribera ha indicado que Bruselas está analizando esta propuesta «con detalle» y confía en que sea autorizada cuanto antes. En principo, está previsto que sea para finales de abril cuando la Comisión publique su veredicto, para que después sea el Consejo de Ministros el que apruebe un decreto con la nueva norma, que, como mínimo, entraría en vigor a principios de mayo.

La ministra ha reconocido que hay quien prefiere que este planteamiento de España y Portugal «no se aplique» y está intentando hacer que la propuesta «descarrile». «No hemos tenido la impresión de que este precio sea un aspecto crítico (con la Comisión Europea). Evidentemente, para las empresas, cuanto más alto esté el precio del gas, más ganancias se aseguran. Es normal que pretendan que el precio sea lo más alto posible, pero eso dejaría sin efecto el acuerdo político y la voluntad de trabajar por el interés de los consumidores domésticos e industriales. Es un momento para que todos arrimemos el hombro y se reduzcan los beneficios durante un tiempo», ha defendido.

La vicepresidenta tercera también ha respondido a lo que considera como «desafortunados» comentarios que han realizado esta semana el presidente de Iberdrola y el consejero delegado de Endesa, Ignacio Sánchez Galán y José Bogas, respectivamente. El ejecutivo de Iberdrola aseguró que España tiene «el honor» de ser reconocido «sistemáticamente» como el país con más riesgo regulatorio de Europa, mientras que el de Endesa afirmó que querer hacer de España y Portugal una isla energética es como «volver a la peseta» en términos energéticos.

En su respuesta, Ribera ha recordado que España «tiene el gran honor de ser el país en el que los beneficios declarados de las grandes eléctricas sean mayores en términos relativos que el resto de las eléctricas en otros Estados miembros». «Eso no es tolerable. En una situación excepcional como ésta (...) es importante, y se lo venimos pidiendo desde hace más de un año, que moderen sus beneficios y participen de propuestas, tarifas y precios a la altura de las circunstancias», ha afirmado la vicepresidenta, que ha calificado la respuesta de las eléctricas a esta petición de «un poco pobre», por lo que el Gobierno «tiene que ejercer su responsabilidad» para moderar los precios de la electricidad.

Por otra parte, la también vicepresidenta ha admitido que Argelia tiene la intención de subir los precios del gas a España a través del gasoducto que conecta con Almería (el que pasa por Marruecos y el Estrecho se encuentra sin actividad desde el pasado mes de agosto). En cualquier caso, Ribera ha apuntado que espera que ese alza de precios sea «moderado».

«La intención de Sonatrach es subir los precios, pero eso viene desde octubre, porque entiende que los precios están muy por debajo del precio al que se cotizaba el gas en los mercados internacionales», ha precisado Ribera en declaraciones a TVE recogidas por Europa Press, y espera que el incremento en el precio sea «moderado».

Ribera ha señalado que las negociaciones entre las compañías españolas y Sonatrach «suelen llevar mucho tiempo», aunque confía en que «cuanto antes» se puedan cerrar los términos comerciales en los que se fija el precio del gas.