La vicepresidenta económica, Nadia Calviño. / efe

El INE revisa al alza el crecimiento del PIB hasta el 2,6%

El dato del tercer trimestre supera la estimación de octubre que apuntaba a un crecimiento del 2%. El dato resulta aún insuficiente para cumplir las previsiones del Gobierno

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

El desafío estadístico que ha generado la pandemia vuelve a quedar reflejado en los datos de Contabilidad Nacional del tercer trimestre. El Instituto Nacional de Estadística (INE), que había previsto un crecimiento intertrimestral del 2% para el periodo en octubre, revisa seis décimas al alza esta estimación y ahora apunta a un crecimiento del PIB del 2,6%.

En tasas interanuales, la economía ha registrado un crecimiento del 3,4% del PIB en el último año, siete décimas más que la estimación inicial, que se derivan de una revisión de una décima a la baja en el primer trimestre, un incremento de una décima en el segundo y la revisión de seis décimas en el tercero.

«Estos datos muestran un patrón de crecimiento sólido, con contribuciones positivas de la demanda nacional y externa», indican desde el Ministerio de Economía. En concreto, la demanda nacional creció en el tercer trimestre un 1,1%, (0,9% más que lo estimado) con una contribución positiva de casi todos los componentes, destacando la revisión al alza del consumo, que registra un crecimiento del 1%.

Por lo que respecta al sector exterior, las exportaciones de bienes y servicios crecieron por encima de lo estimado anteriormente, hasta el 7,1%, y las importaciones de bienes y servicios un 2,2%, en términos intertrimestrales.

Desde el Ejecutivo destacan el dato de empleo como el que mejor refleja el dinamismo de la economía, con 1.069.000 puestos de trabajo a tiempo completo creados, con una tasa de crecimiento del 6,2%. La subida es notable, pero sensiblemente superior a la de la actividad económica.

Los expertos llevan tiempo advirtiendo de que esta divergencia entre el robusto crecimiento del empleo y la evolución más débil del PIB se debe, entre otros factores, a la escasa productividad de los sectores donde se están creando más puestos de trabajo.

En todo caso, hay que destacar la revisión al alza de la productividad en el tercer trimestre, hasta el 2,4%. Desde el Ejecutivo recuerdan que esto permite que por primera vez en el último año que el dato se sitúe en tasas interanuales positivas, con un crecimiento del 0,1%

Finalmente, la renta nacional bruta y la renta nacional disponible bruta crecieron un 3,6% y un 3,9%, respectivamente, en el último trimestre (5% y 4,9% en tasa interanual).

Revisiones

En las últimas semanas no ha habido institución, nacional o internacional, que no haya recortado sus previsiones de crecimiento para España, ante la evidencia de la pérdida de tracción de la actividad como consecuencia de la pandemia.

El propio INE desató una avalancha de revisiones a la baja entre organizaciones como el Banco de España o la OCDE, tras meter un tijeretazo de 1,7 puntos al PIB del segundo trimestre del año (pasando del 2,8% anticipado al 1,1% que finalmente creción la economía).

Desde entonces, el Gobierno ha defendido la volatilidad de las estadísticas ante el impacto de la pandemia en algunos indicadores macroeconómicos, por lo que el pulso de la economía pasó a realizarse casi al minuto.

La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, ha mantenido contra viento y marea la previsión del Ejecutivo de que la economía crecerá un 6,5% este año y un 7% en 2022. Ayer mismo, durante la sesión de control al Gobierno, repitió el mantra de que la recuperación va «de menos a más», algo que reflejan los datos de afiliaciones a la Seguridad Social y otros indicadores económicos de alta frecuencia, anticipando nuevas revisiones al alza en las previsiones económicas de distintas instituciones.

La volatilidad está servida en estas predicciones. Pero, de momento, los cambios han sido a la baja. El último en hacerlo fue ayer mismo el Fondo Monetario Internacional (FMI) que, tras el recorte ya asestado en sus previsiones de otoño publicadas en octubre, volvió a rebajar su estimación en la evaluación anual del país conocida este miércoles. En concreto, ahora considera que el país crecerá un 4,6% este año, 1,1 puntos menos de lo que esperaba en su informe de octubre.

Para 2022, el pronóstico cae al 5,8%, seis décimas menos que en octubre y muy por debajo de las estimaciones del Ejecutivo.

Tras los datos del tercer trimestre conocidos este jueves, es todavía difícil que las previsiones oficiales del Gobierno se cumplan, aunque sí se podrían batir las peores estimaciones de los organismos que prevén crecimientos para este año en torno al 4,5%.