Una consumidora con su caldera de gas. / R. C.

La rebaja del IVA al gas llega sin asegurar la estabilidad del precio

El Gobierno aprueba la medida hasta final de año, sin descartar ampliarla en 2023, e incluye a las comunidades de vecinos para evitar su descontrol

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

A partir del próximo 1 de octubre, las facturas de gas de los consumidores particulares tendrán que pagar un IVA (Impuesto de Valor Añadido) del 5%, frente al 21% que abonaban hasta ahora. Así será después de que el Consejo de Ministros aprobase este martes la medida anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a principios de septiembre, poco antes del debate en el Senado con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. Pero la reducción al mínimo legal autorizado por Bruselas de este gravamen nace con la duda sobre si los usuarios la notarán finalmente en sus recibos.

Todo dependerá de la evolución del precio del gas, tal y como ocurrió en su momento con la luz. En previsión de un nuevo alza de la materia prima, que diluya la minimización del IVA, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha apuntado que el Ejecutivo no descarta la ampliación de la medida para el próximo año «si fuera necesario». Porque, por ahora, la medida estará en vigor desde el 1 de octubre hasta el 31 de diciembre.

El decreto-ley aprobado por el Ejecutivo incluye varias novedades. La primera es que el IVA reducido se aplicará sobre los suministros del gas natural, pero también sobre las estufas que utilizan pellets, briquetas y leña. Y, sobre todo, incluye a las comunidades de vecinos que usan calefacción central, después de las reclamaciones de este colectivo para verse incluidas en la medida ante el incremento previsto de sus facturas. El ahorro estimado para los consumidores de unos 210 millones de euros.

De esta forma, una factura media de gas de un hogar que pagaba 100 euros al mes pasará a suponer unos 86,80 euros cuando se aplique la medida del IVA, previsiblemente a partir de octubre y al menos hasta el mes de diciembre. Es decir, implicará un ahorro medio de unos 13,20 euros al mes.

La rebaja impositiva incorpora también los consumos de las calderas de las comunidades de vecinos. Los administradores de fincas comunitarias venían advirtiendo de que las cuotas podrían subir hasta un 40% este invierno para hacer frente al incremento del gas; y avisaban de que su tesorería se vería muy presionada. Así, el gasóleo de calefacción, que en 2020 costaba 7.850 euros por cada 15.000 litros consumidos, alcanza ahora los 18.000 euros. Y una factura de gas que en enero de 2021 era de 12.700 euros; un año después ascendió a 43.000; y con los precios actuales puede rozar hasta los 100.000 euros para ese tipo de consumo.

Ante la previsión de una mayor austeridad energética y el denominado «fin de la abundancia» proclamado por el presidente francés recientemente, la rebaja del IVA también se aplicará a pellets, briquetas y leña, sustitutivos ecológicos del gas natural procedentes de biomasa y destinados a sistemas de calefacción. Sus precios también se han incrementado considerablemente con la cercanía del invierno. Y solo en el caso de la leña, el abastecimiento ha colapsado en pleno mes de agosto en muchas comunidades.

El principal escollo que se puede encontrar esta medida es que el coste de la materia prima, el precio del gas natural, siga incrementándose con el paso de las próximas semanas, y se coma parte o de forma literal el efecto beneficioso de la propia rebaja del IVA. Este mismo martes, el precio del gas en el mercado internacional cotizaba en el entorno de los 180 euros/Mwh, aunque ha llegado a situarse este verano en récord, al superar los 300 euros/Mwh, encendiendo todas las alarmas. Hace un año cotizaba en los 50 euros/Mwh. Cuatro veces menos.

Los precios de la industria

En el decreto-ley aprobado este martes, el Ejecutivo ha incluido una vuelta al servicio de interrumpibilidad de las grandes empresas. Se trata de un mecanismo, que ya existió en su momento, por el que las compañías (básicamente, la industria) pueden desconectarse de la red y paralizar temporalmente su actividad para garantizar el suministro de toda la demanda, en casos de extremada necesidad. Algo que puede ocurrir en plena ola invernal o de calor, en su caso.

El operador del sistema, Red Eléctrica, gestionará el nuevo servicio y lanzará la subasta anual, en la que podrán participar todas las unidades de demanda –comercializadoras y consumidores directos– mayores de 1 megavatios (Mw). La primera de las subastas se celebrará «muy próximamente», porque el nuevo servicio debe estar operativo antes del próximo 1 de noviembre.

También se ha incorporado otra medida, anunciada por Pedro Sánchez en el último debate energético frente al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el Senado: la posibilidad de que la cogeneración abandone su régimen retributivo regulado y se acojan al tope.

La situación de precios en los mercados energéticos ha provocado la parada de la producción de más de la mitad de la potencia instalada de cogeneración en España en el mes de agosto. Esta situación ha afectado al sistema, ya que la energía que no produce la cogeneración tiene que ser cubierta por otras fuentes, como los ciclos combinados de gas, mucho más caros. Al acogerse al mecanismo ibérico, el precio del gas que utilicen estas plantas (ubicadas en grandes industrias) verán reducidos sus costes y, por tanto, deberían recuperar su actividad.