Cardona abre una nueva etapa de diálogo con Madrid

La escenificación del acto de presentación de Juan José Cardona como presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas dejó claro ayer que se abre una nueva etapa en las relaciones entre el puerto de Las Palmas y Madrid.

Tras siete años de una ausencia prácticamente total en La Luz, el presidente de Puertos del Estado, José Llorca (PP), acudió ayer al acto de presentación de Cardona, que estuvo repleto de integrantes del Partido Popular, representantes empresariales, institucionales y políticos, como el alcalde capitalino, Augusto Hidalgo, o el vicepresidente del Gobierno, Pablo Rodríguez. El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, se ausentó por motivos de agenda.

El propio Llorca reconocía en declaraciones a los medios que la designación de Cardona abre un nuevo período de entendimiento tras la etapa de Luis Ibarra. «El cambio es muy agradable y será una nueva etapa en las relaciones de La Luz con el organismo que presido en un ámbito de confianza y lealtad mutua», indicó Llorca, quien señaló que los siete años de Ibarra «habían sido muy difíciles» al fallar la lealtad institucional».

«Tenemos un modelo portuario con casi 25 años de vigencia en el que convivimos distintas ideologías políticas porque los representantes son elegidos por las comunidades autónomas. Yo siempre me muevo en la lealtad personal, cuando ésta es bidireccional funciona. Si no se da, hay dificultades», indicó Llorca, quien afirmó que de las 28 puertos de interés general de España, La Luz había sido la «más difícil» con Ibarra.

Con Cardona la situación cambia por completo, según dejó entrever Llorca, quien habló del nuevo presidente como «caballo ganador». «Tiene experiencia en la gestión y en la defensa del interés público. Tiene mi máxima colaboración y lealtad para llevar adelante sus retos», señaló.

Llorca alabó la situación geográfica de La Luz como garantía de éxito y anunció que en semanas se llevará a licitación la ampliación del Reina Sofía, así como el contradique de Los Mármoles, entre otros. Abogó además por una rebaja de tasas, la entrada sin dilación del gas en el puerto y la fijación de una tarifa plana de servicios portuarios, una vieja reivindicación de los consignatarios. Apoyó sin peros a la industria naval de La Luz.

Cardona, por su parte, que ha entrado con fuerza en el cargo se comprometió a ser «un presidente 24/7», esto es, con plena dedicación y «pendiente» en todo momento de los puertos de la provincia. Consciente del peso de los puertos en la economía de las islas, Cardona advirtió que el relevo presidencial «no será un freno» de la actividad. «En el puerto no hay margen para la mala praxis y la mala gestión porque toda decisión repercute en muchas personas», manifestó.

En su discurso, se dirigió al alcalde capitalino para indicarle que «ya no le veía como adversario político» y se le ofreció como «leal colaborador» para trabajar por la ciudad y el puerto. También tuvo palabras para el presidente del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, Ricardo Melchior, presente en la sala y al que llamó a colaborar y dejar de competir. El vicepresidente del Gobierno, Pablo Rodríguez, lo ofreció el apoyo del Ejecutivo regional y se mostró convencido de su buen hacer. Elogió también el papel de Luis Ibarra en su etapa.