Imagen de una trabajadora del departamento de Calidad de JSP, en una imagen de archivo. De 450 trabajadores solo van a seguir 133. / C7

JSP plantea un ERE «a lo bestia» que supone la salida de 317 trabajadores, el 70% del total

La industria cerrará todos los centros de producción salvo la fábrica de Guímar, la de Celgán y la panificadora de El Tablero. Se quedan 133 empleados pero con recorte salarial

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Los presagios se cumplieron y la industria canaria JSP, que el pasado mes de julio presentó el concurso de acreedores tras una larga agonía, acometerá un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) «a lo bestia» que se saldará con el despido del 70% de sus trabajadores. En total, se irán a la calle 317 personas de una plantilla de 450, según comunicaron ayer el CEO de la empresa, Roberto Ángulo y el representante de la familia Sánchez, Sabino López, a los representantes de los trabajadores. Solo seguirán contratadas 133 personas, eso sí, sufrirán un abultad recorte salarial.

Las intenciones de los dirigentes de la industria, que ha dejado de producir en los últimos meses numerosos productos por falta de mercancía y la imposibilidad de acometer nuevas compras de material, es cerrar todos los centros de producción salvo tres: la fábrica de Guímar (donde se elabora Leche Millac); la de los Baldíos (donde se elabora Celgán y las marcas blancas de productos lácteos a distribuidores), ambas en Tenerife, y la de El Tablero, en Gran Canaria, donde se seguirá elaborando pan congelado. JSP se desprenderá de la fábrica de café y de la planta de Madrid. La primera opera a medio gas y la segunda lleva semanas sin producción.

AL DETALLE

  • Preconcurso JSP presentó el 3 de marzo el preconcurso de acreedores en el Juzgado Mercantil 2 de la capital grancanaria.

  • Inversores. Desde el principio hubo inversores interesados Quantum, Vulcan Foods, Hiperion... fueron algunos.

  • Concurso Fueron muchos los obstáculos que impidieron cerrar un acuerdo previo, como la elevada deuda de JSP.

  • Liquidación El concurso se presentó el 12 de julio y al final el inversor se quedará solo con los centros que le interesa.

La planta de Guímar es la que experimentará menor recorte de plantilla. Solo se irán cinco de sus 55 empleados. En el resto será una «auténtica escabechina», como indicó ayer el presidente del comité de empresa, Ángel Yanes.

El plan de reestructuración y viabilidad de JSP, presentado ayer, se ha preparado «a medida» del inversor que interesado en entrar en la empresa y quedarse con ella. «Se ha preparado exprofeso y al gusto de ellos», apuntan fuentes cercanas. Aunque durante todo el proceso ha habido varios inversores interesados en la industria canaria, según indican estas fuentes, será el fondo asturiano Hiperion Capital Management el que se quede finalmente con ella y tratará de devolverla a la rentabilidad.

El ERE se ha realizado también a petición del inversor. La masa salarial de JSP asciende a 14 millones de euros, una cifra demasiado elevada que exigía tomar medidas antes de la entrada.

Los representantes sindicales recibieron ayer con asombro la cifra de trabajadores afectados por el ERE y advirtieron de que no se quedarán parados. El presidente del comité de empresa, Ángel Yanes, declaró «no entender» este plan y que sean los trabajadores los damnificados tras años de mala gestión en esta sociedad que hoy tiene un agujero de casi 70 millones de euros.

La empresa, según Yanes, informó a los trabajadores de que el objetivo era hacer el ERE para reflotar la industria y volver a hacerla solvente. Algo que confían en conseguir en tres años. «Nos dijeron que entonces se volverá a contratar», señala Yanes.

Durante el encuentro, que se celebró en el despacho del administrador concursal en Gran Canaria, los trabajadores llegaron a proponer la realización de un ERTE durante el tiempo que se acometa la reeestructuración, de forma que los trabajadores vuelvan a la plantilla una vez finalizada. Los representantes de JSP rechazaron la propuesta al considerarla inasumible. Yanes se quejó del tiempo perdido en los últimos ocho meses, desde que JSP presentó el preconcurso, y las «vueltas» que se han dado para llegar al final a una situación en la que se va a despedir al 70% de la plantilla y se despiezará la empresa.

«Aseguran que la empresa está muy mal y que solo de esta manera podrá salir adelante», se queja Yanes.