El petróleo, anclado por encima de los 90 dólares, amenaza la recuperación

El barril de Brent ha elevado su cotización un 35% en apenas dos meses, elevando a la vez el importe récord destinado a combustibles

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La evolución del precio del petróleo se ha convertido en el nuevo enemigo a batir por la recuperación económica en este inicio de año afectado ya de por sí por un elevado nivel de inflación o las restricciones de la variante ómicron. La cotización del barril de Brent (el de referencia en Europa) se situó ayer claramente por encima de los 90 dólares. Finalmente, cerró la sesión cerca de los 93 dólares, prácticamente el mismo nivel que el pasado viernes.

Esta espiral alcista del crudo se viene gestando desde principios del pasado mes de diciembre. Entonces, el barril de Brent cotizaba en el entorno de los 68 dólares. Desde entonces, no ha parado de incrementar su coste con un alza bimensual superior al 35%. Durante la pandemia, llegó a descender hasta los 22 dólares, aunque el incremento posterior ha sido constante, con un repunte de estas últimas semanas aún mayor.

El alza del crudo repercute indirectamente en el precio de productos como el de los combustibles. El último informe de la UE indicaba que los carburantes se han encarecido en España un 5,6% en promedio desde principios de año. Así, el precio del litro de la gasolina alcanzó en la última semana una media de 1,538 euros. Es decir, un 1,18% más que la anterior. Se rompe así el anterior récord registrado en septiembre de 2012, cuando alcanzó los 1,522 euros por litro.

Lo peor para el bolsillo de hogares y empresas es que las expectativas no son por ahora halagüeñas. Los precios del crudo seguirán en máximos durante todo el primer trimestre del año, alcanzando el barril de brent los 90 dólares por primera vez desde octubre de 2014. El déficit estructural de suministro de los productores de la OPEP junto a la recuperación de la demanda global, a medida que el mundo supera el impacto de la variante ómicron, tiene como consecuencia inmediata la construcción de un mercado petrolífero deficitario en el primer trimestre de 2022.

Según han explicado desde la consultora estratégica Tempos Energía, tras los primeros tres meses del año se podría vislumbrar «un superávit en el mercado mundial del petróleo si parte de la OPEP y sus socios, liderados por Rusia, materializan el prometido aumento gradual de la oferta y, además, se lleva a cabo el crecimiento en la producción de los países no pertenecientes al cártel».

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