El ministro José Luis Escrivá. / ARCHIVO

Los sindicatos acusan al Gobierno de llevar a la Seguridad Social al «siniestro total»

Escrivá reconoce que la situación es «insostenible» y pide tiempo para solucionarlo con un plan de choque

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Duro comunicado de los tres principales sindicatos del país. CC OO, UGT y CSIF denunciaron al Gobierno por su «falta de responsabilidad e implicación» en la gestión de una administración clave como es la Seguridad Social, encargada de temas tan importantes como el pago de las pensiones y del ingreso mínimo vital, y le acusaron de abocar a este órgano a una situación de «siniestro total».

Las organizaciones de los trabajadores alertaron de la falta total de personal, los problemas que acusan los ciudadanos a la hora de ser atendidos de solucionar y poder solucionar sus problemas yadvirtieron, incluso, del peligro cierto que hay de «ir al entierro de la Seguridad Social» si no se toman medidas.

El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, rechazó los términos fúnebres empleados pero reconoció que la situación es «insostenible», ya que -apuntó- se ha perdido un 20% del empleo en los últimos ocho años, lo que significa que se ha destruido uno de cada cinco puestos. Escrivá pidió tiempo para poner en marcha un «plan de choque» en el que ya están trabajando para cubrir las plazas y la creación de la agencia de la Seguridad Social, ya que no es «fácil resolver un problema que se ha generado durante tantos años».

Los sindicatos dejaron claro que esta situación «en ningún caso» es atribuible al personal que presta sus servicios en la Seguridad Social, sinom que culpan de esta situación «enquistada» a los responsables y gestores que, «lejos de buscar soluciones y alternativas viables, llevan a este servicio público a su total deterioro, con malas prácticas que atienden más bien a intereses privados, vulnerando el carácter público y de atención a la ciudadanía». Esta realidad -resaltaron- difiere en gran medida de lo establecido en la Constitución, puesto que la ciudadanía tiene limitados los accesos a las oficinas de la Seguridad Social y se ha desplazado dicha atención «como opción perversa a la obligatoriedad encubierta hacia la atención telefónica y telemática».

En esta línea, los sindicatos hicieron hincapié en que esta situación se «agrava» si se tiene en cuenta el déficit estructural de falta de personal en la Seguridad Social, que supone que 7.468 puestos de trabajo estén sin cubrir y que en los próximos diez años se jubilará el 64,33% de la plantilla actual si no se le pone remedio. Por ello, reclamaron que se convoque «urgentemente» una oferta de empleo extraordinaria que cubra las vacantes actuales y futuras, con el objetivo de rejuvenecer la plantilla para dar continuidad al servicio.