Un pensionista descansa en un banco. / ARCHIVO

Las rentas de 1,7 millones de personas vulnerables subirán un 15% hasta final de año

El Gobierno aprueba un alza de 60 euros al mes para las pensiones no contributivas y mantiene el aumento del ingreso mínimo vital que ya está en vigor y beneficia a cerca de 1,2 millones de ciudadanos

LUCÍA PALACIOS | EDURNE MARTÍNEZ Madrid

Las rentas de 1,7 millones de ciudadanos vulnerables subirán un 15% desde el 1 de julio y hasta final de año gracias a dos de las medidas incluidas en el plan anticrisis que este sábado ha aprobado el Gobierno: incrementar en un 15% la nómina a los cerca de 450.000 beneficiarios de una pensión no contributiva y al mismo tiempo mantener el aumento del Ingreso Mínimo Vital (IMV) que ya está en vigor desde hace tres meses del que disfrutan cerca de 1,2 millones de personas vulnerables.

Cerca de medio millón de pensionistas, precisamente los más vulnerables y en su mayor parte mujeres, recibirán «60 euros extra al mes, 360 euros más de aquí a final de año» –según precisó el presidente Pedro Sánchez– para así poder hacer frente al actual escenario de precios desbocados, una medida que se deriva de un acuerdo alcanzado recientemente con Bildu. Prácticamente la misma cantidad recibirán los beneficiarios del IMV.

Concretamente, en la actualidad hay 445.069 personas que perciben una pensión no contributiva -según los datos de mayo publicados por el Imserso-, de las cuales cerca de un 65% son mujeres que no han trabajado, o al menos no el tiempo suficiente para poder acceder a una pensión contributiva, para la que se exige un mínimo de 15 años cotizados.

A diferencia de las contributivas, existen solo dos tipos de prestaciones no contributivas: de jubilación, para aquellos que hayan cumplido la edad legal de jubilación (66 años y dos meses en 2022); y de invalidez, para los que tengan entre 18 y 65 años y una discapacidad reconocida de al menos el 65%. Sus beneficiarios, que han de ser residentes en territorio español y acreditar un tiempo mínimo de diez años (jubilación) o cinco (invalidez) en el país, no pueden superar unos ingresos anuales superiores a 5.890 euros, idéntica cantidad en la que está fijada la pensión no contributiva, aunque la cuantía se eleva si se convive con otros familiares.

Un total de 264.737 personas cobran en la actualidad una pensión no contributiva de jubilación por un importe medio de 421 euros al mes. Con la subida del 15%, recibirán un plus de algo más de 63 euros mensuales, 442 euros en total si se suman las siete nóminas que recibirán de aquí a final de año (en diciembre tienen una paga extra), según cálculos realizados por este periódico.

Casi 200 millones de coste

Además, hay otras 180.332 prestaciones por incapacidad, con una cuantía media de 462 euros al mes, por lo que sus beneficiarios verán incrementados sus ingresos 70 euros al mes, 491 euros en total a final de 2022.

El coste mensual para el Estado de las pensiones no contributivas es de algo más de 195 millones de euros, por lo que una subida del 15% hasta diciembre supondrá un desembolso adicional de casi 25 millones. El gasto por el alza del IMV implica otros 30 millones al mes, lo que supondrá unos 270 millones en total, ya que se aplicó desde abril.

Una vez finalice 2022, al Ejecutivo le tocará la difícil decisión de considerar un derecho adquirido esta subida y mantenerla el año que viene o dar marcha atrás y recortar ese 15% extra precisamente a los colectivos que más lo necesitan.