Unos jubilados conversan en un banco. / r. c.

Las pensiones mínimas y no contributivas subirán el próximo año más que la inflación

El ministro de Seguridad Social carga contra la «desquiciada» reforma del PP y anuncia que 2,3 millones de personas ganarán poder adquisitivo

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El mismo día que la inflación escaló hasta el 4%, un nivel que no se registraba desde hacía 13 años, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, daba a conocer que las pensiones mínimas y las no contributivas subirán en 2022 más que el IPC medio, una medida que llevan meses reclamando los sindicatos y algunos partidos políticos.

El ministro defendió que, al igual que ocurre con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), las prestaciones mínimas y no contributivas son un mecanismo «muy potente» para redistribuir las rentas e ir cerrando la brecha de desigualdad. «Por supuesto en los Presupuestos Generales del Estado se reflejará esa filosofía. Quiero decir, que subirán más que las pensiones, subirán más que el IPC», develó. Eso sí, sin dar ninguna cifra concreta, aunque se mostró partidario de hacerlo dentro de «unos niveles razonables».

Significa esto que los 2,2 millones de personas que cobran una pensión mínima, así como los cerca de 450.000 beneficiarios de una prestación no contributiva, ganarán el próximo año poder adquisitivo.

Escrivá se mostró este miércoles, durante una entrevista en Onda Cero, especialmente crítico con la reforma de las pensiones del PP, a la que calificó de «desquiciada, precipitada y muy mal diseñada» por condenar a los pensionistas a perder poder adquisitivo al revalorizada su pensión sólo un 0,25%. «En todos los países de Europa las pensiones se indexan con el IPC o con los salarios», argumentó. Escrivá explicó que las personas mayores no tienen capacidad de ajuste o reacción para mantener su poder adquisitivo y que la reforma de 2013 supondría que una persona con una pensión de jubilación de 1.000 euros al mes percibiría cuando termine esta etapa 700 euros en términos reales.

Por el contrario, el ministro avanzó que subirá las pensiones más bajas por encima de lo que se revalorizan con carácter general, algo que, no obstante, ha sido una práctica habitual en los últimos años. Así, este año se elevaron un 1,8%, exactamente el doble. Y también crecieron más con Mariano Rajoy. Si también se decidiera que en 2022 volvieran a revalorizarse el doble que las normales, supondría que tendrían un alza de más del 4%, puesto que la inflación media cerrará 2021 por encima del 2%.

Apenas 400 euros al mes

En la actualidad uno de cada cinco pensionistas –más de 2,2 millones– necesitan de complementos a mínimos para alcanzar una pensión mínima, de los cuales 1,3 millones son jubilados y 660.000, viudas. La pensión mínima oscila entre los 689 euros al mes en los casos de viudedad y jubilación para mayores de 65 años sin cónyuge a cargo, y los 851 euros al mes en los de jubilación con cónyuge a cargo, muy lejos de los más de 1.000 euros en los que está situada la pensión media del sistema y los cerca de 1.200 que cobran los jubilados.

Además, casi 450.000 personas son titulares de una pensión no contributiva, cuya cuantía se sitúa en 402 euros al mes. Las reciben quienes no hayan cotizado a la Seguridad Social los 15 años que se necesitan para recibir el 50% de una pensión de jubilación contributiva. Pero para ello no pueden tener unos ingresos anuales superiores a los 5.639,20 euros, aunque si se conviven con más personas, incluyendo al cónyuge y otros familiares hasta segundo grado de consanguinidad (padres, hijos, hermanos, abuelos y nietos), ese límite sube incluso hasta los 43.703 euros.

CC OO y UGT plantearon recientemente en la mesa de diálogo social la necesidad de que en la segunda fase del acuerdo se incorpore una referencia expresa para elevar las cuantías de estas pensiones hasta alcanzar un nivel de suficiencia y garantizarlo de forma estructural en el largo plazo, un tema que también quedó en el aire en el Pacto de Toledo: establecer cuál es una pensión suficiente.